No necesito andar hablando con mil, porque no necesito llenar ningún vacío, estando a solas me va bien, cuando me acerco a alguien es porque pienso que es buena persona, y si me equivoco, me alejo, así de simple, no me rodeo de presencias ausentes y no me comparto con cualquiera.
Con lo único que me pueden impresionar es con su LEALTAD, porque fiestas, uno que otro lujo, plata, viajes y andar en las calles, ya tuve y ya me aburre.
Volvió a ser septiembre, pero esta vez ya no estoy intentando entender el porqué hacen las cosas ciertas personas, solté a quien nunca me eligió, ya no tengo el corazón roto y quienes no me sumaban ya no, ya nunca más.