Les voy a desbloquear una verdad:
El trato de princesa no es solo cuando él te compra regalos caros. Es cuando nunca te deja ir a dormir enojada o triste, te escucha, es delicado contigo, te respeta y cambia sus acciones cuando sabe que algo te duele.
Me parece preciosa la gente que todavía siente curiosidad por el mundo.
La que lee, pregunta, escucha, cambia de opinión y nunca asume que ya sabe suficiente.