Parafraseando a un viejo amigo, los sindicalistas han logrado la democracia perfecta: los trabajadores tienen casas y autos de lujo, merca, dólares, etc, como dice la constitución, todo a través de sus representantes.
"De día la gente va y viene de la obligación, el trabajo, y de noche, los que salen buscan el amor y el placer, se habla de otra cosa y no sólo de dinero... me parece que la noche es un terreno donde fructifica mejor la vida, la música y la poesía" https://t.co/7VtXJRJnEz