La funcionaria bomberil Anubis Cova fue destacada en las labores de rescate en La Guaira pero se quitó la vida. El estrés post traumatico de ver tantas familias que quedaron rotas, niños sin padres, falta de comida, mas de 40 niños muertos que nadie fue a rescatar, abuelos que quedaron vivos y sus hijos y nietos muertos... fue tan fuerte lo vivido que su cabeza explotó ... Es importante atender a las personas con depresión y con estres postraumantico deben ser atendido en casos de personal expuesto a labores de tanto estrés tanto físico como mental. QEPD.#ULTIMAHORA
@NituPerez Deportada ?... Estas equivocada, los niños no pueden ser deportados ni extraditados amiga...infórmate bien porque vives metiendo la pata por atorada
@OrlvndoA@BluRadioCo Deportada ?... No creo; y los niños?... Esos no pueden ser deportados ni extraditados... Lo que si creo es se fugo y huyó por la derecha
𝐄𝐥 𝐀𝐫𝐪𝐮𝐢𝐭𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐕𝐨𝐭𝐨: 𝐇𝐮𝐦𝐛𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐕𝐢𝐥𝐥𝐚𝐥𝐨𝐛𝐨𝐬 𝐲 𝐞𝐥 𝐏𝐥𝐚𝐧 𝐪𝐮𝐞 𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐂𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐚 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐒𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞
Por Elizabeth Sánchez Vegas | Venezuela Late
Hay noches en que un espacio de conversación se convierte en algo más. En que las palabras dejan de ser palabras y se transforman en oxígeno. Eso fue lo que ocurrió este domingo en Venezuela Late, cuando Humberto Villalobos, Beto para sus amigos, arquitecto de profesión y guardián del voto venezolano por vocación, tomó el micrófono y habló durante más de una hora con la serenidad de quien no solo conoce el camino, sino que lo está construyendo con sus propias manos. Lo que compartió esa noche fue un mapa.
Antes de entender lo que Beto Villalobos hace hoy, hay que entender la noche que lo convirtió en quien es. Era 2004. El referéndum revocatorio. Venezuela entera contenía la respiración. Villalobos estuvo como testigo en un centro de votación en Las Minas de Baruta, un centro fuerte, con una presencia opositora tan sólida que él mismo lo describe así: "me sentía el rey del centro." Todo el día, la energía era de victoria. Los números cuadraban. La gente estaba ahí. Y entonces llegó el resultado: empate. "Esto es totalmente imposible", dijo. Y tomó una decisión que cambiaría el rumbo de su vida: hacer algo al respecto. Su esposa cuenta que se sentó frente a una computadora esa noche. Y que, en cierta forma, no se ha vuelto a parar.
De ese momento nació SDATA, Estudios de Datos, una organización no gubernamental dedicada al análisis electoral independiente, que durante años haría lo que el CNE nunca quiso que nadie hiciera: mirar el sistema con lupa. Publicó informes, documentó anomalías y planteó algo que para el régimen siempre ha sido peligrosísimo: que las elecciones en Venezuela deben ser libres, verificables y auditables, que el voto no es una concesión del poder y que los datos no mienten, aunque quienes los administren sí puedan hacerlo.
Si hay un tema que Humberto Villalobos domina como nadie, es el registro electoral venezolano. Y lo que sabe sobre él es perturbador, pero también revelador. "El registro electoral venezolano se está deformando desde el año 2000. Las modificaciones que han venido haciendo son acumulativas." El mecanismo es diabólicamente simple: agarran un centro de votación, lo destruyen estadísticamente, insertan personas que no viven ahí, que en algunos casos no existen, y lo ubican en lugares difíciles de vigilar. En esos centros y solo en esos, es donde el régimen ganaba las elecciones. Elección tras elección. En silencio. Sin que casi nadie lo notara. Pero Beto lo notó. "Cuando tú empiezas a darte cuenta de cómo lo hacen, puedes generar las contras." Y eso fue exactamente lo que hizo. Ese conocimiento profundo del sistema, sus debilidades, sus manipulaciones, sus patrones, fue el motor que diseñó la estrategia del Plan 600K para el 28 de julio de 2024. Un plan que prometía trabajo para 600.000 personas, que muchos dijeron era una locura, y que, para honra de todo un pueblo, llenó cada uno de sus puestos antes del día de la elección.
Villalobos fue honesto esa noche con una honestidad que pocas veces se escucha en el debate político venezolano. "El sistema no funcionó perfecto. El 15% de las actas no se pudieron obtener." Ese 15% no fue accidental. Correspondía, casi en su totalidad, a centros completamente controlados por el oficialismo, donde ganan con porcentajes que desafían cualquier lógica demográfica porque han sido sistemáticamente manipulados durante años. ¿Y por qué ganaron de todas formas? Por dos razones que deben grabarse en la memoria colectiva venezolana. Primero, una candidata extraordinaria con el respaldo de María Corina Machado, que generó una diferencia de 4.000.000 de votos, ese margen fue el colchón que hizo posible la victoria a pesar del fraude estructural. Segundo, la ciudadanía: un pueblo organizado y disciplinado que salió a cuidar cada mesa, sacar cada acta, escanear cada resultado y montarlo en el espacio digital antes de que nadie pudiera borrarlo. Pero Beto fue claro: "Nada nos garantiza que esas condiciones se van a repetir." Y esa es precisamente la razón de existir del plan que presentó esta semana.
La administración de los Estados Unidos, los actores internacionales, todos piden lo mismo antes de mover fichas. Un plan. Una hoja de ruta. Algo concreto. Vente Venezuela, con Villalobos como arquitecto electoral, lo tiene. Se llama el Plan de 40 Semanas y su punto de partida es implacablemente lógico: antes de hacer una elección, hay que saber quién puede votar. Hay 6.000.000 de venezolanos que deberían votar y no están inscritos en el registro. Hay no menos de 4.000.000 en el exterior que, si no se actúa ya, no tendrán tiempo de votar en ninguna elección próxima. Y dentro del registro actual, existen anomalías que, como se demostró el 28J, pueden ser contrarrestadas en condiciones extraordinarias, pero no garantizadas.
La respuesta es el empadronamiento ciudadano. Una operación masiva, silenciosa y sorprendentemente avanzada. En este momento existen 40.000 empadronadores activos en 18.000 puntos, dentro y fuera de Venezuela. De esos, unas 12.000 personas ya comenzaron a trabajar. En apenas 6 semanas de operación, se ha llegado a 1.500.000 venezolanos. El sistema arrancó sobre una base de datos de 31,6 millones de cedulados venezolanos, la más completa disponible, a la que se sumaron los datos del registro electoral del CNE de 2025. Con esa base es posible detectar fallecidos, reubicar personas según donde realmente viven hoy y construir un mapa real de la Venezuela de este momento. Los empadronadores no son agentes ciegos recolectando datos al azar. Son personas conocidas de quienes empadronan. No es phishing. No es una lista. Es un censo uno a uno, persona a persona, como contar palitos. Y como dijo Beto: "Cuando uno cuenta palitos, no hay apelación."
Inevitablemente, alguien preguntó lo que muchos venezolanos piensan, pero no siempre se atreven a decir en voz alta: ¿y esto no se puede convertir en una nueva lista Tascón? La respuesta de Villalobos fue directa. No hay forma de que sea una lista Tascón porque está dirigida a todos los venezolanos sin excepción, azules, rojos, todos, y está montada sobre una base de 31,6 millones de cédulas ya identificadas, no sobre una selección ideológica. La información que se pide sirve para un estudio, no para perseguir a nadie. Y además, recordó, en las primarias y en el 28J se manejaron datos de más de 600.000 personas. Hasta hoy, nadie puede señalar una sola filtración. "No les puedo jurar que no va a pasar nada, porque el cero no existe, pero sí les puedo garantizar que lo estamos haciendo de la mejor manera posible."
En las próximas cuatro a seis semanas, el sistema evolucionará para que cualquier venezolano pueda empadronarse desde su teléfono, mediante un esquema de verificación biométrica: una foto de su rostro comparada con su cédula o pasaporte. Sin intermediarios. Sin barreras. El objetivo final es llegar a más de 10 millones de venezolanos, un estudio tan exhaustivo y verificable de la realidad del registro electoral que haga políticamente imposible ignorarlo. Cuando tengamos ese conteo en la mano, dijo Villalobos, se podrá exigir con muchísima decisión cómo debe ser la modificación del registro y cómo debe hacerse la elección.
Con el empadronamiento completo viene la siguiente etapa: un CNE nuevo, ad hoc, diseñado exclusivamente para ejecutar una elección general. No el CNE actual. No sus sistemas. No su maquinaria opaca que lleva haciendo fraude desde el año 2000. Este CNE temporal trabajaría bajo un reglamento específico, aprobado para esta elección particular, y con una misión clara: actualizar el registro en aproximadamente tres meses y ejecutar el proceso. La actualización no partirá de cero: le van a entregar a ese CNE todo lo construido durante el empadronamiento, incluyendo los sistemas tecnológicos que lo hacen posible. Y la misma operación de identidad que registra a los venezolanos servirá simultáneamente para que cada ciudadano declare a qué partido o grupo de electores desea apoyar, en todos los ámbitos: municipal, estadal y nacional. La legislación venezolana contempla el concepto de grupos de electores, y ese mecanismo será la vía para validar a todas las organizaciones políticas participantes, sin burocracia innecesaria, con los mismos datos que ya se están recolectando.
Quizás uno de los momentos más reveladores de la noche fue cuando Villalobos defendió el voto manual frente a quienes aún confían en la automatización. Su argumento no es de nostalgia. Es de experiencia vivida. Lo vio en Colombia, en el centro de votación más grande del país, con 250.000 personas. Manual. A las 4 de la tarde cerraron. A los 5 minutos empezaron a contar papeletas. A las 7 de la noche el lugar estaba vacío y los resultados comenzaban a publicarse. "El problema de tiempo y de calidad no lo resuelve la máquina." El sistema venezolano, en cambio, estaba programado para que si una máquina fallaba, ninguna otra mesa del centro podía cerrar. Por eso amanecían contando. Por eso el fraude tenía tiempo de organizarse. Voto manual no significa ausencia de tecnología: significa conteo en cada mesa con testigos presentes, actas escritas digitalmente y transmitidas en tiempo real desde cada centro, y acceso inmediato para el CNE, organizaciones internacionales, universidades y todos los partidos. Resultados esa misma noche para el grueso de los centros. "No va a haber ningún secreto. No va a haber escalera. Va a ser totalmente transparente lo que ocurrió en la mesa." El 28J ya lo demostraron: con los QR tenían resultados esa noche, y con el 85% de las actas, 48 horas después. Y eso fue bajo condiciones adversas, con actas que había que sacar escondidas en motos y carros. Imaginen las condiciones con un sistema diseñado desde cero para la transparencia.
Por primera vez en este siglo, el plan contempla una solución real para los venezolanos fuera del país, sin depender de que el régimen abra embajadas ni consulados. El modelo son espacios habilitados en ciudades del mundo, como lo hacen la mayoría de los países que tienen grandes comunidades en el exterior. La condición para que una ciudad tenga su propio centro: al menos 5.000 venezolanos registrados en esa área. Ya están trabajando con 300 ciudades en el exterior, y ese número seguirá creciendo. El voto manual hace esto infinitamente más logístico: lo que hace falta para montar una mesa de votación manual es una fracción de lo que requiere una máquina automatizada.
Cuando le preguntaron qué puede hacer el venezolano de a pie, Beto respondió con la honestidad directa de siempre. Primero, apoyo económico si es posible: la tragedia de trabajar contra un régimen en el poder es que quienes ayudan económicamente quedan expuestos, y sin embargo, algunas cosas requieren recursos. Hasta ahora han hecho lo imposible con lo que tienen. Segundo, participar en el empadronamiento: dedicarle tiempo, pedir los datos de familiares y amigos, involucrarse. Tercero, convencer: a las fuerzas políticas, a la administración de los Estados Unidos, a quien sea necesario, de que este es el camino correcto. "No tengamos miedo a lo que va a venir. Hay que convencer a la gente de que es posible y tener un plan. Esa es la respuesta."
Cuando Villalobos anunció el Plan 600K en enero de 2024, todo el mundo le dijo que estaba loco. Que era imposible llenar 600.000 puestos de trabajo voluntario para cuidar una elección. Antes del 28 de julio, todos los puestos estaban llenos. Cuando llegó la hora, había tantos voluntarios que hubo que decirles a algunos: "Ya no necesitamos más gente." Esto lo contó sin alarde, casi como un dato técnico. Pero el dato contiene algo mucho más grande: una lección sobre lo que los venezolanos son capaces de hacer cuando se les convence de que es posible.
Hay algo que no puede olvidarse al escuchar todo esto: Humberto Villalobos pasó 412 días en la residencia de la embajada argentina en Caracas, después de que las órdenes de captura comenzaran a caer sobre él y sus compañeros en marzo de 2024. 412 días encerrado. Y siguió trabajando. Desde esas paredes ayudó a coordinar parte de la operación que defendió el voto del 28J. Salió de Venezuela el 6 de mayo de 2025 en la llamada Operación Guacamaya. Y desde Washington, sin pausa, continuó construyendo el plan que presentó esta semana. Cuando alguien que vivió eso te dice que hay un camino, que las estructuras están vivas y que el trabajo avanza, vale la pena escuchar.
Al final de la noche, cuando le preguntaron por Colombia y sus próximas elecciones, Beto dijo algo que resuena más allá de ese contexto: "Cada vez que vamos a un sitio, y es lo que dicen todos los venezolanos, decimos que venimos del futuro." Es verdad. Venezuela lleva décadas viviendo lo que otros países apenas comienzan a reconocer como peligro. Y en esa oscuridad, han aprendido algo que nadie más sabe todavía: cómo pelear y ganar con las actas, con los datos, con la gente. Ese conocimiento no se improvisó. Se construyó palito a palito, centro por centro, registro por registro, desde 2004 hasta hoy.
Humberto Villalobos estudió arquitectura porque quería construir cosas. Diseñar espacios que moldearán la vida de las comunidades. Terminó construyendo algo más difícil y más necesario: la arquitectura de una democracia. No con ladrillos ni concreto, sino con datos, con actas, con empadronadores en 18.000 puntos, con sistemas biométricos, con 600.000 venezolanos que un día dijeron que sí cuando les preguntaron si podían cuidar una mesa. El plan existe. Las estructuras están vivas. El trabajo avanza. Y como diría María Corina Machado: Venezuela no es un sueño. Es una tarea.
@MAJUSA57@VenteVenezuela@elhabito@devorahsasha@LeCoffeeCat
@NTN24@veronicanoyac Hola Sra @veronicanoyac que pena con Ud pero que forma tan fea de pedir ayuda a @MariaCorinaYA diciéndole que los militares "son los mas olvidados" Ella, todos los dias hasta el cansancio los recuerda Me parece poco ético esa forma de pedir ayuda, sonó a reclamo. Y disculpe si ?
Delcy NO puede nombrar Vicepresidente, porque ella es la Vicepresidenta.
Sólo el presidente puede designar VP.
Si Delcy designa a un vicepresidente, de manera tácita significará que la ausencia de Maduro es permanente y no temporal.
No hay manera de torcer esa realidad.
𝐍𝐨 𝐬𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐢𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐚𝐭𝐫𝐢𝐚 𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨
Por Elizabeth Sánchez Vegas
María Corina Machado lleva esta libertad como quien lleva un embarazo de alto riesgo. Todo el mundo alrededor grita que apure el parto, que ya es hora, que el dolor es insoportable. Pero ella sabe, porque lo ha sentido en su propia carne y en la de millones de familias separadas, que forzar el tiempo significa perder al hijo. Por eso actúa con una serenidad que no es frialdad, sino la disciplina sagrada de quien protege lo que aún no ha nacido. Mientras otros exigen que cada contracción se anuncie en vivo y en directo, ella se mantiene firme en la sala de espera más dura del continente, midiendo cada latido, calibrando cada movimiento para que cuando la criatura finalmente respire, respire con fuerza propia y con la vitalidad soberana que la haga capaz de erguirse con dignidad desde el primer instante.
Y eso, queridos hermanos venezolanos, es lo más hermoso y lo más revolucionario que nos está pasando como pueblo. Esta vez el tiempo no es nuestro enemigo: es el aliado que nos permite gestar algo que nadie podrá arrebatarnos. María Corina entiende que Venezuela ya no quiere otro parto prematuro que termine en tragedia, como los que hemos vivido tantas veces. Esta vez no. Esta vez ella carga con el peso, con las noches sin dormir, con las voces que la apuran desde todos los rincones, porque sabe que el hijo que viene, la Venezuela libre, digna, próspera, tiene que nacer completo, con pulmones fuertes y con la cabeza erguida.
Nuestra tarea no es apurarla. Nuestra tarea es esperar a que ella haga exactamente lo que tiene que hacer. Ya no somos el pueblo que se desangraba con cada ola de ansiedad. Hoy somos la familia que se ha reunido alrededor de esa cama con las manos entrelazadas, el llanto contenido y la mirada serena: sin pedir ecografías en tiempo real, sin exigir explicaciones que solo debilitarían el proceso. Ya sabemos que las cosas grandes se gestan en la penumbra sagrada: diálogos que nadie puede oír, alianzas que se fortalecen como venas ocultas, pasos que parecen quietud pero que están abriendo el camino para que este niño nazca de pie y libre.
Venezolanos de adentro y de afuera, ya no gritemos. Cada uno manténgase haciendo lo suyo, atento y confiado en su puesto: el de adentro resistiendo con dignidad, el de afuera sosteniendo desde lejos, todos tejiendo con su esfuerzo diario la red que protege este nacimiento. Es hora de acompañarla con una madurez que nos llene de orgullo callado. Sostengamos esta unidad sin aflojar, porque cada segundo de esta espera es oro que se forja en fuego lento.
Cuando llegue ese primer llanto y llegará, no diremos “por fin se acabó el dolor”. Diremos, con la voz quebrada y el corazón pleno: “estamos listos”. Listos para recibirlo. Listos para criarlo. Listos para que nadie nos lo quite nunca más.
María Corina Machado está pariendo el país que soñamos. Y nosotros, por fin, somos la familia que ese parto se merece. Esa es la verdad que hoy nos incendia el pecho. Y esa verdad, hermanos venezolanos, ya nadie nos la quita.
Me enamoré de esta frase:
A medida que creces, empiezas a comprender que tu padre solo era un hombre que intentaba hacer lo mejor que podía con lo que sabía. Perdónalo. Él también estaba viviendo la vida por primera vez.
@CarlosPaparoni Una pregunta amigo @CarlosPaparoni ... Venezuela tiene tratado de extradicion con EEUU ? Lo digo por Gorrin y otra preg... Alex Saab fue perdonado por Biden, entonces como aplica la ley esos casos ?
Gracias por responderme si ?