El éxito de Milei en Argentina es incuestionable.
El crecimiento económico, reducción de inflación y pobreza, y saneamiento del banco central son admirables.
Los críticos solo reflejan envidia e ignorancia.
@JMilei@LuisCaputoAR@fedesturze
https://t.co/ZJYaG1Cruo
Gracias a mi amada familia, y a todas las familias colombianas por acompañarnos en este camino de defender la patria.
El Tigre es el camino de la esperanza y la oportunidad, aún quedan unas horas para dar la batalla final. ¡Pónganle la raya!
🔴PATRIA QUERIDA, PATRIA DE MI ALMA!!
Hoy ruego a mi nación, que recuerden como estos miserables le han entregado nuestro país a las guerrillas, hoy tenemos a Colombia llena de coca, bombas, reclutamiento, asesinatos y extorsión.
NO PUEDEN OFRECER VIDA LOS ALIADOS DE LA MUERTE!
Hoy voté en contra de Armando Benedetti, Roy Barreras, Nicolás Petro, Olmedo López, Carlos Ramón González, Ricardo Bonilla, Laura Sarabia, Hollman Morris, Luis Fernando Velasco, Guillermo Alfonso Jaramillo, Daniel Quintero, Ricardo Roa, Juliana Guerrero, Wadith Manzur y Martha Peralta.
Abelardo llama a los militares de Colombia a colaborar en la transparencia de las elecciones: “El juramento de ustedes no es para favorecer al régimen que se quiere quedar. Es para hacer respetar la Constitución y la ley”.
No más Petro
Nos más parásitos del gobierno como Roy Barreras, Claudia López, Armando Benedetti
No más nuestro dinero en manos de influencers comunistas
Firmes por la Patria
Cuba is advancing sweeping economic reforms that some analysts describe as the most significant changes since the 1959 Revolution. The measures aim to modernize the economy and address long-standing structural challenges.
By @MariaHerreraMe
https://t.co/7ziqaEw8iH
ANTI-ZIONISM IS NOT ANTI-SEMITISM
ANTI-ZIONISM IS NOT ANTI-SEMITISM
ANTI-ZIONISM IS NOT ANTI-SEMITISM
ANTI-ZIONISM IS NOT ANTI-SEMITISM
ANTI-ZIONISM IS NOT ANTI-SEMITISM
🚨Reino Unido "luchaba contra el machismo" señalando como acosadores a los chavales nativos, mientras ignoraba el ESCÁNDALO de abuso sexual masivo de 250.000 niñas vulnerables por bandas pakistaníes. Y recuerda: Europa no se ha enterado de la aberración. Solo los que tienen X.
No te distraigas tanto con las advertencias apocalípticas sobre una IA tipo Skynet que destruirá a la humanidad, lo digo porque hay cosas más serias:
La expansión de la vigilancia masiva vía reconocimiento facial, lectores de placas, grabadoras portátiles... la pérdida de privacidad, la falta de transparencia y rendición de cuentas cuando los sistemas de IA cometen errores graves, y el uso de estas tecnologías por parte del Estado sin supervisión ni recurso para los ciudadanos.
Estos riesgos son menos espectaculares pero son suficientemente serios como para repensar la integración indiscriminada de la IA en todos los aspectos de la vida cotidiana.
Pesos, Contrapesos y Alternancia.
Las democracias no solo necesitan pesos y contrapesos entre instituciones, también los necesitan entre gobiernos. La primera versión es conocida: el Congreso controla al Ejecutivo, las cortes controlan al Congreso y al Gobierno, el Banco de la República conserva su autonomía y las autoridades electorales impiden que quien gobierna sea también quien cuente los votos. La idea es sencilla: dividir el poder para que nadie pueda ejercerlo sin límites.
Pero existe otro contrapeso, menos visible pero no menos importante: la alternancia. Los frenos clásicos actúan al mismo tiempo, pues son instituciones distintas vigilándose dentro de un mismo período. Pero la alternancia opera a través del tiempo. Un gobierno sucede a otro, revisa sus excesos, corrige sus errores y recuerda una verdad elemental: el poder se entrega, no se posee ni se endosa.
Ese es el punto de fondo en estas elecciones. Colombia debe decidir entre la continuidad del proyecto de Gustavo Petro, representada por Iván Cepeda, y la alternancia que encarna Abelardo de la Espriella. Más allá de nombres, simpatías y reservas, hay una razón institucional para no prolongar el mismo proyecto político durante cuatro años más: el equilibrio.
Petro no ha gobernado como alguien que acepta los límites de buena gana. Ha presionado al Congreso, las cortes, el Banco de la República, la Registraduría y casi toda institución que no se acomode a su voluntad. Cuando un contrapeso le resulta incómodo, no lo trata como parte normal de una democracia, sino como un conspirador contra el cambio.
Sus impulsos autoritarios encontraron resistencia porque las instituciones no partían de cero. Las cortes, el Emisor, la Registraduría y otros órganos conservaban una composición plural, formada en gobiernos distintos y corrientes jurídicas diversas. Ese equilibrio permitió que hubiera límites, pero ningún equilibrio es eterno.
Al final de su gobierno, Petro incluso promovió el proyecto de una Constituyente. Cepeda no solo ha defendido la constituyente sino que se ha negado a cerrarle la puerta de forma definitiva. Tampoco fue tranquilizador su comportamiento la noche de la primera vuelta, cuando se negó a aceptar el resultado del preconteo.
Cuatro años más del mismo proyecto no empezarían desde cero, sino que heredaría nombramientos, mayorías e inercias. Las democracias se debilitan cuando las distintas ramas del poder van siendo ocupadas, una y otra vez, por funcionarios afines al mismo proyecto político. Entonces no solo se pone en riesgo la alternancia futura, sino que también se erosionan los pesos y contrapesos clásicos, porque quienes deberían vigilar y limitar al poder terminan demasiado cerca de quienes deben controlar.
Eso no significa que Abelardo de la Espriella deba quedar exento de límites, críticas o exigencias. Todo presidente debe ser vigilado. Pero llegaría sin una red de nombramientos, mayorías e inercias acumuladas durante cuatro años por el mismo bloque político. Ese es el valor de la alternancia: devolver la distancia entre el Gobierno y las instituciones llamadas a controlarlo.
La alternancia es una cuestión de higiene democrática que impide que una victoria electoral se convierta en dominio permanente del Estado. Colombia no puede darle otros cuatro años al mismo bloque para que termine de acomodar a su medida las instituciones que todavía lo contienen. El poder no se hereda, no se endosa y no se deja amarrado para el sucesor.