Mi mamá dejó a mi papá después de 30 años para "encontrarse a sí misma".
Se fue con un instructor de yoga de 28 años.
Mi papá no gritó. No suplicó. Ni pidió explicaciones. Solo dijo: "Que te vaya bien".
En los meses siguientes, aprendió a cocinarse, se compró la moto que ella no le dejaba tener, remodeló el quincho y tomó clases de salsa.
Por otro lado...