Yes, your rent is frozen. So is the landlord's budget to fix your heat, your leaks, and your broken freezer. But don't worry, when nothing works, at least the number on your lease stays the same. You can admire it while you eat out.
And the rent won't rise, true. Neither will any new buildings, because no one builds apartments he's forbidden to price. So enjoy the same aging unit for the next thirty years, paying yesterday's rent for tomorrow's ruins.
Freezing a price doesn't freeze reality. It freezes the supply, halts the repairs, and ends the building, while the line of people waiting for an apartment grows longer every year.
But feel the warmth of collectivism: everyone equal, shivering together in identical crumbling units, sharing the broken elevator and the dead freezer as one community.
The number stays the same. That was the promise, and that is all you'll get.
La historia del viejito no es una de miedo. Al revés. Es de miedo pero de los otros. Miedo de Zedillo a vetarlo. Miedo de Fox a encarcelarlo. Miedo de Peña a defender sus reformas. Miedo de los empresarios a perder sus privilegios. Miedo de la oposición a los expedientes. Miedo de los ministros a defender a la república. Miedo de los medios y universidades a decir la verdad. Miedo del pueblo a hacerse responsable. Es un historia de cobardía colectiva. Por eso precisamente es que ha crecido. Hasta destruir al país.
Toda proporción guardada, en el fondo si el PAN no obliga a su prepotente de Metepec a renunciar, pocos argumentos le quedan para exigir la renuncia y/o entrega de nadie.
Quedará de manifiesto que nuestra clase política sólo exige justicia y castigo cuando se trata del otro.
See you at the Israel Day Parade tomorrow 💪
For the first time in 60 years, New York’s mayor won’t join. And for the first time ever, a Muslim group will join the parade, and I will march with them.
FCK HMS
FCK HZB
AM YISRAEL CHAI
#israeldayparade#nyc#mamdani
¿Crees que el empresario es un explotador? La tienes fácil: no le vuelvas a vender (suponiendo que seas su proveedor), y no le vulvas a comprar (suponiendo que consumas sus productos). Condénate a ti mismo a la autarquía. ¡Suerte!
¿Crees que el mercado es inmoral? La tienes fácil: no vuelvas a participar en él, ni vendiendo, ni comprando. Condénate a ti mismo a la autarquía. ¡Suerte!
¿Crees que el dinero es algo malo? La tienes fácil: no lo vuelvas a usar, ni para que te paguen, ni para pagar, limítate al truque. Condénate a ti mismo a la autarquía. ¡Suerte!
Voy a defender el derecho a ofender antes que sumarme a la turba de canceladores y al linchamiento digital.
Mil veces aguantar un comentario ofensivo que a los comisarios del pensamiento.
Tres tipos de obradoristas.
1. El ignorante que está convencido de que México va muy bien.
2. El fanático que sabe que todo va muy mal, pero su odio al PRI, al PAN y a EEUU es mayor.
3. El rencoroso-envidioso que anhela que todos estén igual de jodidos que él.
Todos idiotas.
MANIFIESTO: LA NEGACIÓN DE LA ECONOMÍA
Ha resultado patética la última tendencia de la Izquierda de tratar a la Economía no como una ciencia que estudia decisiones humanas bajo escasez, sino como una pseudociencia. Directamente ya dejaron de discutir, renunciaron al debate y pasaron a la estrategia de la NEGACIÓN.
Su última ocurrencia ha sido negar la Ley de Oferta y la Demanda, la acusan de ser simple propaganda repetida por empresarios y tecnócratas.
Lo que no ven es que cuando una sociedad empieza a considerar pseudociencia aquello que describe restricciones reales, ocurre algo peligroso: deja de prepararse para las consecuencias.
Porque la Economía tiene una característica incómoda: no necesita que creas en ella. La oferta y demanda no desaparece porque un grupo de inadaptados la niegue por considerarla moralmente desagradable. Los precios no dejan de transmitir información porque activistas o políticos los perciban como injustos. Los incentivos no dejan de moldear comportamientos porque resulte ofensivo admitirlo. La realidad económica es indiferente a nuestras preferencias.
Puedes decretar alquileres artificialmente bajos, puedes emitir billetes sin control, puedes castigar sistemáticamente la inversión, puedes expandir gasto ignorando límites durante años. Pero las consecuencias, tarde o temprano, siempre llegan, quieras aceptarlo o no.
Gracias a la Izquierda tenemos a toda una generación que ha aprendido a sospechar de quien produce más que de quien destruye. A desconfiar más del beneficio que del despilfarro. A exigir distribución sin preguntarse antes qué mecanismos crean aquello que luego será distribuido.
Durante siglos, la humanidad luchó por entender por qué unas sociedades prosperaban y otras colapsaban. Construyó teorías, corrigió errores, acumuló conocimiento sobre precios, comercio, capital, incentivos y coordinación humana. Y todo para que ahora un grupo de analfabetos funcionales traten todo eso como una superstición antigua.
Entiendan esto: la prosperidad nunca fue el estado natural de una civilización. Fue una excepción histórica construida sobre instituciones, ahorro, intercambio voluntario, especialización y conocimiento acumulado. Despreciar eso no es progreso, no es sofisticación intelectual, no es justicia social. Despreciar la ciencia es jugar con mecanismos extraordinariamente complejos mientras se asume que seguirán funcionando a pesar de nuestra negligencia.
El error no es cuestionar teorías económicas, cuestionarlas es necesario. El error empieza cuando una sociedad deja de creer que necesita comprender la economía para organizarse. Porque una civilización puede sobrevivir algún tiempo ignorando principios económicos, pero lo que no puede hacer indefinidamente es escapar de las consecuencias.
LARGA VIDA A LA ECONOMÍA, jamás escaparán de ella, es una batalla perdida para los negacionistas.
LA ECONOMÍA SEGÚN LA IZQUIERDA
La economía para los zurdos es creer que toda desigualdad es una injusticia y toda intervención una solución.
La economía para los zurdos consiste en repartir riqueza antes de preguntarse cómo se creó.
La economía para los zurdos empieza desconfiando del empresario y termina idealizando al burócrata.
La economía para los zurdos es asumir que si una política falla, el problema fue aplicarla con poca intensidad.
La economía para los zurdos es una obsesión por redistribuir, aunque eso termine erosionando lo redistribuible.
La economía para los zurdos es creer que una oficina estatal puede reemplazar millones de decisiones individuales.
La economía para los zurdos interpreta el beneficio privado como explotación y el déficit público como compromiso social.
La economía para los zurdos transforma el fracaso de la planificación en argumento para más planificación.
La economía para los zurdos ve al mercado como un problema moral más que como un sistema de coordinación.
La economía para los zurdos es creer que la escasez se derrota firmando papeles.
La economía para los zurdos consiste en declarar derechos infinitos sobre recursos finitos.
La economía para los zurdos es sorprenderse de que la riqueza huya después de tratarla como enemiga.
🗯️ Y finalmente, la economía para los zurdos se reduce a poner todo bajo tutela del Estado, ahí termina su análisis.
Mala afirmación que deja en pésimo lugar la revolución del saber de la civilización del occidente medieval.
Las catedrales se construyen en plena revolución universitaria europea. El maestro de obra no tenía título universitario porque no existía titulación universitaria de arquitectura ni de ingeniería en el medievo, eso aparece mucho después. Pero tenía el equivalente. La logia de cantería era una escuela técnica reglada con jerarquía de aprendiz, oficial y maestro, exámenes reglados y secretos profesionales protegidos por juramento. Un sistema de acreditación europeo paralelo al universitario, ni superior ni inferior, sencillamente para una parcela del saber distinta.
Y eran la elite técnica de su tiempo. Villard de Honnecourt deja en el XIII un cuaderno con geometría aplicada, trigonometría, dibujo arquitectónico y mecánica que aún se estudia. Manejaban a Vitruvio en latín, a Euclides traducido del árabe, a Al-Juarismi para el cálculo. Los maestros mayores firmaban contratos con obispos y reyes y cobraban como nobles.
Decir que se construyeron "sin títulos" porque no eran universitarios es como decir que un cirujano del XVIII trabajaba sin formación porque salía de los hospitales militares y no de la facultad de medicina. Tenían su propio sistema de acreditación, riguroso y europeo, solo que distinto.
Demoledor.
Las cuotas para "visibilizar a las minorías" son lo más idiota del mundo.
De hecho, son profundamente racistas o clasistas.
Wesley Hunt es la onda. Tipazo.
Like that famous scene from the film “Love Actually”…
This is “Hamas Actually - the infidel edition”
Western liberals really are gullible useful idiots