+ tenido por esa mañana. Estaba deseando de que le enseñase las heridas a su hermano y le diese el mensaje.—
Ya sabes lo que tienes que hacer con tu hermano. Espero que cumplas con ello o si no tú serás el que más sufra las consecuencias.
Y eso no va a cambiar, como tampoco va a cambiar el hecho de que ahora me has dado más motivos por los que no dejarte en paz.
—Sonrió de manera chulesca.—
Al menos piensa el lado positivo y es que ya no me interesas muerto.
—Se levantó entonces del lugar. Bastante había +
+ porque después de aquello iba a llegar a él fuese como fuese y le iba a dar igual el cómo.—
Lo has disfrutado igual que yo, eso no lo vas a poder negar nunca.
—Se apartó mirándole.—
Mucho estabas tardando en parar.
—Por que sí, lo intuía. Por eso mismo se apartó un poco de él, estaba literalmente esperando ese momento, por eso se iba a aprovechar hasta el último segundo hasta que él parase. Pero allí todo no se iba a quedar +
+ dedos uno a uno. Era tan perfecto cómo estaban esas heridas allí que le gustaba aún más. Le repasó los labios con su lengua antes de llegar a besarle de nuevo.—
—Al igual que el cuerpo de Ivar, el de Rai también reaccionaba a sus caricias. En ese momento sentía su cuerpo erizarse y comenzar a coger algo de calor.
Sus manos se fueron deslizando hacia la espalda, donde tenía sus cortes, los cuales empezó a acariciar con las yemas de sus+
+ —Y no mentía en ello. Estaba siendo todo demasiado nuevo, extraño y contradictorio.—
Solo sé que no quiero que pares en este momento.
—Sus manos tambien se metieron bajo la camisa de Ivar para rozar con sus dedos la cadera del chico.—
—Y sí la verdad es que aquel contacto estaba siendo más que agradable. Juraría que nunca se había sentido parecido con nadie y mucho menos con un hombre. Ya que su experiencia era más bien poca aunque intensa, pero nunca había sido asi de extraño.—
La verdad, es que no lo sé.
+
+ vengarse no haría más que arrastrarlo a un infierno mucho peor.
Le mordió el labio inferior, y tiró de él despacito antes de sonreír cuando volvieron a separarse.————
¿Te gusta? ¿Qué sientes?
+ pidió volviendo a besarle de nuevo, pero esta vez de una manera totalmente distinta. Era un beso suave, tranquilo, con mucha calidez y para nada falto de deseo.—
—Se separó lentamente de sus labios para poder coger aire. No supo que estaba tan desesperado por probarle hasta que le rozó con ellos. Le miró a los ojos con una mirada hambrienta y deseosa de más. Le estaba encantando el tacto que tenía sobre su espalda.—
No pares.
—Le +
—Sabía que mentía. Otra cosa no, pero eso era más que evidente.
Le dejó hacer, pero conforme sintió que sus labios le rozaban, su instinto voraz le hizo profundizar el beso de manera muy intensa. Era como si su lado más primitivo cobrase vida y ansiada besarle con +
+ ese asunto.
Se acercó a él aún más, sujetándolo del mentón y acercando sus labios a los de Rai. ¿Qué coño estaba haciendo? De un pequeño impulso, lo acabó besando.————
+ incertidumbre de ¿y sí? Por eso mismo aprovechaba los momentos y calculaba todo. Pero allí no podía calcular nada.—
Dime que no estás tentado tanto como yo.
¿Y si no es así?
—Porque la realidad es que estaba tan confuso como él pero no quería separarse. No en ese momento, porque sabía que si se separaba ahí puede que nunca volviese a tener esa oportunidad. Pese a todo era un chico que jamás le gustaba quedarse con la +
+ primera vez no sabía qué estaba haciendo, pero no quería parar.
Se acercó algo más a su rostro humedeciendo sus labios con la punta de la lengua a la vez que paseaba su mirada de los labios del chico a sus ojos —
Solo sé que no quiero que te separes ahora mismo.
—Mierda, no tenía que haber sonreído. Ahora quería volver a ver esa sonrisa porque le hacía aún mas guapo si era posible. Ese tío tenía algo que le sacaba lo peor y lo mejor que creía muerto de él. No pudo evitar rodearle la cintura con un brazo.—
Yo tampoco lo sé.
—Por +
Cada vez que dices algo del estilo de lo que me quedaría bien, como me verías o lo que harías, despiertas un nuevo fetiche en mi.
—Sonrió con esa peculiaridad de sonrisa pícara y que a cualquiera le haría saber que se estaba metiendo en un terreno peligroso pero adictivo.— +
+ incluso algo más cerca de su rostro. Le miró a sus ojos de manera penetrante y observó cada reacción.—
¿De qué crees que te vas a arrepentir?
—Dijo con un susurro de voz haciéndole caso a lo de bajar el volumen.—
—Medio sonrió un poco al ver ese lado mandón que acababa de sacar. La verdad es que el chaval tenía un punto de gracia.
En cuanto se alejo un poco y echó su cabeza para atrás, le colocó la mano en esta, haciendo algo de fuerza, no demasiada para que volviese a quedarse +