Piérdete, Rai.
————No le sacó el dedo del medio por si acaso se lo rompía o algo. El hecho de que no lo quisiera muerto, no significaba que no pudiera joderlo de mil formas. Le dio la espalda y regresó a la habitación, quedándose a solas con su hermano después de que lo +
+ tenido por esa mañana. Estaba deseando de que le enseñase las heridas a su hermano y le diese el mensaje.—
Ya sabes lo que tienes que hacer con tu hermano. Espero que cumplas con ello o si no tú serás el que más sufra las consecuencias.
+ pidiera y se despertara. Y sí, le enseñó las marcas en la espalda, pero su hermano negó haber matado a nadie. Lo único que le dijo es que Rai era un puto enfermo esquizofrénico que merecía estar muerto y ya. Así que cuando Ivar regresó a su casa otra vez por la noche, no +
Y no lo estoy negando.
————Era absurdo negar algo que los dos habían sentido. Retrocedió, ajustándose mejor la camiseta con cuidado por si sus padres notaban algo raro cuando regresara a la habitación.————
Pero no quiero dejar que siga creciendo. Es enfermizo, estuviste a +
+ porque después de aquello iba a llegar a él fuese como fuese y le iba a dar igual el cómo.—
Lo has disfrutado igual que yo, eso no lo vas a poder negar nunca.
————Fue raro. Y su espalda se tensó cuando Rai le acarició los cortes que él mismo le había hecho. Maldito sea, no estaba acostumbrado a nada de esas cosas, pero por algún motivo, había algo adictivo ahí.
Siseó sin poderlo evitar, porque aún escocían bastante. Pero luego se +
+ dedos uno a uno. Era tan perfecto cómo estaban esas heridas allí que le gustaba aún más. Le repasó los labios con su lengua antes de llegar a besarle de nuevo.—
+ concentró en el beso para olvidarse del momento en el río. Hasta que los recuerdos de esa mañana colapsaron su cabeza. Aquello estaba mal, joder. Estaba besándose con un tipo que estuvo a punto de matarlo. ¿En qué lugar le posicionaba a él ese tipo de actos?
Detuvo el beso +
Vale.
————Murmuró por lo bajo, ya que que no quería romper el momento por lo que pudiera pasar. Presionó sus propios labios y fue repartiendo las caricias por el resto de su cuerpo, pasando por sus costados y luego por sus caderas, tal y como Rai hacía. Su piel, +
+ —Y no mentía en ello. Estaba siendo todo demasiado nuevo, extraño y contradictorio.—
Solo sé que no quiero que pares en este momento.
—Sus manos tambien se metieron bajo la camisa de Ivar para rozar con sus dedos la cadera del chico.—
+ vengarse no haría más que arrastrarlo a un infierno mucho peor.
Le mordió el labio inferior, y tiró de él despacito antes de sonreír cuando volvieron a separarse.————
¿Te gusta? ¿Qué sientes?
————Y no paró. Siguió deslizando su mano por su espalda, pero esta vez bajo la camiseta. No utilizó un tacto lascivo, al contrario. La caricia llevaba el ritmo del beso suave y tranquilo que estaban teniendo a continuación. Quería que viese que no todo era malo, que +
+ pidió volviendo a besarle de nuevo, pero esta vez de una manera totalmente distinta. Era un beso suave, tranquilo, con mucha calidez y para nada falto de deseo.—
————No vio venir la intensidad o la desesperación en el beso, así que tuvo que abrir un segundo los ojos como platos para adaptarse a la brusquedad. Después los cerró, correspondiendo pero dejando que fuese Rai quien tomara el control del ritmo entre ambos pares de +
+ ese asunto.
Se acercó a él aún más, sujetándolo del mentón y acercando sus labios a los de Rai. ¿Qué coño estaba haciendo? De un pequeño impulso, lo acabó besando.————
No.
————Pero mintió y fue evidente. Claro que estaba tentado... Después se le ocurrió una cosa... Si lo besaba, si era cercano... ¿Podría hacer que esa parte demente de Rai lo dejara en paz? Se le pasó la posibilidad... Quizás era su momento de jugar sus propias cartas en +
+ incertidumbre de ¿y sí? Por eso mismo aprovechaba los momentos y calculaba todo. Pero allí no podía calcular nada.—
Dime que no estás tentado tanto como yo.
————Algo en Ivar le pedía a gritos que tuviera cuidado en quien dejaba una pequeña confianza. Estaba nervioso por esa cercanía, y a la vez también era consciente de que seguirían sucediendo cosas horribles. ¿Entonces por qué no sabía echar el freno?
Le miró los labios +
+ primera vez no sabía qué estaba haciendo, pero no quería parar.
Se acercó algo más a su rostro humedeciendo sus labios con la punta de la lengua a la vez que paseaba su mirada de los labios del chico a sus ojos —
Solo sé que no quiero que te separes ahora mismo.
————Puso los ojos en blanco pero por primera vez, sonrió una pizca sólo para que no se notase lo bien que le había sentado el beso en el cuello. A cambio, le dio un golpe en el hombro.————
No aún.
————Repitió al encoger los hombros por las cosquillas pululando por su +