Al parecer fue de la inspiración de San Agustín -y no de la de Kierkegaard como aparece en todos lados- que brotaron estas palabras: "quien se pierde en su pasión pierde menos que quien pierde la pasión". En cualquier caso la sentencia aplica y ahí vamos algo perdidos...
Siendo de izquierda desde que tengo memoria he experimentado más derrotas que cualquier otra cosa en la vida. Esto se siente distinto, aún y cuando ADLE ganó en el preconteo y hay que reconocerlo con responsabilidad democrática. Lo que me ha impedido ceder ante la apatía y el cinismo es la gente. Todo lo que ustedes vieron estos días lleva décadas pasando en este país. Décadas. En las condiciones más duras, más cruentas la gente ha resistido. Hoy somos más de doce millones y me emociona. No puedo sentirme aplastada. La responsabilidad es con ellos y con ellas. Yo que lo único que tengo es mi voz, mis opiniones y mi voluntad sólo puedo agradecerles y manifestarles mi admiración infinita. Vamos a seguir, nos vamos a cuidar y vamos defender la vida. Gracias, gracias de verdad.
Soy físico , magíster en física e Historia de la Ciencia y doctor en Filosofía. Utilizo el modelado y la simulación computacional de sistemas sociales para analizar, diseñar y evaluar políticas públicas. Ciencia al servicio del país. Me la juego por la vida @IvanCepedaCast
Las urnas abrirán sus puertas por un día.
La historia recordará lo que hagamos con ellas.
Por eso acudamos masivamente. No para decidir únicamente quién nos gobierna.
Sino para decidir qué lugar ocuparán la verdad, la dignidad humana y la convivencia en nuestro futuro común.
Soy PhD en matemáticas, ex-Google, ex-Apple, y experto en inteligencia artificial y computación cuántica. Sueño con un país en el que tod@s tengan acceso a la educación y las oportunidades para llegar a su mayor potencial.
Por eso, mi voto es por Ivan Cepeda.
#MeLaJuegoPorLaVida
Pensé en volver a escribir sobre Abelardo y entrar al debate sobre su fascismo pero preferí escribirles a ustedes, a las miles y miles de personas que han empeñado su amor en este canto colectivo. Gracias, ya ganamos.
Aunque el error de la narrativa Constituyente lo cometió Petro, el verdadero y único peligro a la Constitución del 91 en esta elección es el defensor de la mafia, Abelardo de la Espriella.
Gracias @RodrigoUprimny por explicarlo tan bien!
#ColombiaConCepeda
Ahora vino temprano el maestro, con la hija, a terminar un arreglo. Nos sentamos a tomar café y ella dijo que iba a votar por Abelardo. No tenía ni idea de su trayectoria y propuestas, hablamos. Al final dijeron que votaban por Cepeda. #HagamosQueSePueda
La economía de Milei naufraga en Argentina; la seguridad de Noboa naufraga en Ecuador ¿Y vos todavía creés que De la Espriella sería una buena idea para tu país?
Lean este hilo: el ejecutivo en Colombia ya ha resquebrajado muchas veces los pesos y contrapesos, y ha dado lugar a graves violaciones de los derechos humanos. Así sucedió con Uribe y Duque. Pero además hoy el escenario global es de completo derrumbe de esos derechos.
Uno de los argumentos que he leído de quienes votarán en blanco es que en 🇨🇴 hay instituciones y controles y por eso, “gane quien gane” no sería tan grave. Suena bien en principio, pero es argumento que desconoce la historia del país. Un 🧵:
Lo que hace la campaña de Abelardo de la Espriella contra @DCoronell es un acto irresponsable que expone su integridad física y busca amedrentarlo. Cruzaron la línea del debate para hacer seguimiento y control de movimientos.
Daniel Coronell ha sido un periodista que ha destapado varias de las irregularidades de este gobierno, aún así desde la campaña de Abelardo lo perfilan, lo insultan y lo persiguen. No es un activista ni un político, es un reportero. Paralelamente nos dicen que tranquilos, que los únicos que se tienen que preocupar en una eventual presidencia de De La Espriella son los guerrilleros, la cosa es que a hoy guerrillero es todo el que no adhiera a su locura.
Capturaron en Estados Unidos a Beto Coral, activista y creador de contenido de la izquierda colombiana, y su pareja denuncia que habría sido sometido a tratos que podrían constituir tortura.
Tumbaron el canal de María Jimena Duzán, una de las periodistas más reconocidas de Colombia, después de publicar una columna sobre el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Un abogado de este candidato anunció que la revista Cambio había quedado «perfilada» tras revelar que la campaña abelardista registró pagos por 1.299 millones de pesos a una empresa fantasma.
El propio De la Espriella perfiló públicamente al periodista Daniel Coronell, lo llamó «difamador empedernido» y dejó claro, con su publicación, que sigue y vigila su trabajo.
Y ayer, mientras los comediantes y creadores del programa Por la ventana entrevistaban en directo al candidato presidencial de la izquierda Iván Cepeda, alguien intervino la transmisión, borró el vídeo e intentó tumbar una cuenta que tiene cerca de un millón de seguidores.
Todo esto ocurre dentro de un clima de hostigamiento creciente contra voces de izquierda, periodistas críticos y creadores de contenido que incomodan al poder. Pero señoras, señores, esto no es novedad.
El candidato Abelardo de la Espriella lo dijo claro:
«Sepan ustedes, señores de la izquierda, que en mí tendrán siempre un enemigo acérrimo, que hará todo lo que esté a su alcance para destriparlos como corresponde [...]. A esa plaga hay que erradicarla».
Los grandes medios y el periodismo que determina la conversación pública desde las mesas de radio mañanera fueron —y siguen siendo— escandalosamente laxos frente a estas declaraciones. Las trataron como una bravuconada electoral y cada vez que el candidato emite una nueva amenaza o advertencia, la tratan como una frase pintoresca o un un exceso retórico sin más.
El candidato presidencial ultra promete «destripar», «erradicar», y nos regresa al lenguaje del exterminio de un sector político. Desde ya, esta convirtiendo al adversario en una plaga, lo deshumaniza y está legitimando su eliminación.
Y la amenaza no está escondida. Está a la vista de todas las personas que hacemos parte de la esfera de la comunicación: periodistas, comunicadores, activistas, creadores de contenido y voces políticas. Aun así, demasiadas personas han decidido dejarla pasar.
Esto no resulta extraño. Hay personas que saben que la libertad de prensa y la libertad de expresión nunca se cercenan por igual. Los proyectos autoritarios persiguen a los medios y a las personas críticas mientras protegen, premian y amplifican a quienes les son funcionales.
Esa gente —ustedes ya la han visto tuitear— aplaudirá o justificará la persecución, el acoso, el encarcelamiento y el silenciamiento de un periodista, un youtuber, un opositor o un ciudadano cualquiera por el simple hecho de pensar diferente. Incluso encontrará la manera de justificar que alguien haya prometido «destriparlos».
No me dirijo a ellos.
Me dirijo a quienes están dejando pasar el hostigamiento emprendido por Abelardo de la Espriella contra la izquierda y contra el periodismo que le resulta incómodo. A quienes, en el fondo, saben que todo esto está mal, pero están eligiendo mirar hacia otro lado.
Me dirijo también a quienes hacen campaña por el voto en blanco mientras se acumulan las señales de una nueva persecución contra la izquierda colombiana y de una amenaza directa contra la libertad de prensa, la libertad de expresión y el derecho mismo a ejercer el control ciudadano o la oposición política.
A ustedes solo quiero recordarles las palabras que escribió George Steiner en su célebre ensayo Lenguaje y silencio:
«Nos hacemos cómplices de todo aquello que nos deja indiferentes».
Por favor, excusen la autorreferencia, pero ante la amenaza del fascismo, hay que levantar la voz: Tengo un pregrado en Matemática Teórica, otro pregrado en Filosofía. Maestría, doctorado y estancia posdoctoral en Filosofía. Mis últimos posgrados fueron en Brasil e Inglaterra. Llevo 22 años de docencia universitaria, dos premios internacionales, más de 30 publicaciones científicas. Desde esta autoridad intelectual lo expreso: Votar por De la Destripiella es un 𝐄𝐑𝐑𝐎𝐑 𝐀𝐁𝐒𝐎𝐋𝐔𝐓𝐎. Si usted piensa que el oscuro “𝐚𝐛𝐨𝐠𝐚𝐧𝐬𝐭𝐞𝐫” puede conducir a Colombia a la paz, la justicia social y al progreso económico está 𝐏𝐑𝐎𝐅𝐔𝐍𝐃𝐀𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐄𝐐𝐔𝐈𝐕𝐎𝐂𝐀𝐃𝐎.
Aquí de nuevo tenemos un perfilamiento a un periodista. El perfilamiento es persecución.
Vuelvo a repetirlo la persecución a un grupo poblacional civil por su identidad política es un crimen contra la humanidad.
Muchas veces me ha criticado Daniel Coronell y jamás lo he perseguido o he perseguido la labor periódistica.
Muy mal quienes no perciban el peligro de alguien que se pase por la faja los derechos humanos.
Le solicito a la @FiscaliaCol tomar este trino como evidencia de perfilamiento y persecusión a una persona decente
A esta altura, son irresponsables las voces académicas que se precian de respetables e institucionalistas y que esperan que, si gana Abelardo, funcione el sistema de pesos y contrapesos. ¿En qué mundo viven? La falta de conexión con la realidad también es cómplice del fascismo