"Si hoy vais a sufrir, vuestra es la culpa,
no lo llaméis castigo de los dioses.
Dando vosotros alas a estas gentes
los habéis encumbrado; y ahora el premio
es una torpe y triste servidumbre".
(Plutarco, Vida de Solón)
A los 10 años tus padres te regalan tu primer móvil, ya eres "mayor"
A los 12 ya has jugado mucho, en el instituto tocan las redes sociales, para no perder el contacto.
A los 14 alguien te parece "más guay" porque tiene más seguidores, hay que "subir buenas fotos" para captar likes, te crees más mayor de lo que eres.
A los 15 te sabes de memoria multitud de canciones vacias que solo hablan de s3xo y drogas.
A los 16 quieres ser como las grandes estrellas, no puedes ser la menos atrevida ni el menos peligroso.
A los 18 vas a la universidad, tienes que buscar un futuro, y si de paso te vas de "orgasmus" mejor, a vivir.
A los 20 estás pasandolo genial, puedes seguir mostrando lo bien que te lo pasas a una inmesa mayoría de personas con las que no hablas y si mañana desaparecieran ni te enterarías.
A los 22 ya conoces en la cama a muchas personas, aunque a veces te sientes "vacío" eres joven y estás disfrutando de tu juventud, no hay que ser "carcas", estamos en la edad ¡mira a los demás!
A los 23 has terminado la carrera, es momento de trabajar "de lo tuyo".
A los 24 toca coche nuevo, al menos km0, no puedes ser menos y coger uno de segunda mano ni que se vea viejo, por favor que somos...
A los 25 vas trabajando de lo que puedes, no va la cosa del todo bien como dice el gobierno y ya hay algunos con casas, te va tocando ya, ahorra en euros para ello!
A los 27 estás metido en una hipoteca que cada vez te cuesta más pagar y que de hecho no entiendes bien como funciona.
A los 28 te ves sin nada estable, lo único estable es tu constante estado de "depresión" ay nono, "esque el mundo está raro", pero al menos tienes un coche que no es tuyo pues el tuyo era caro de mantener y ahora tienes un renting, un teléfono que no es tuyo porque te lleva 2 años pagarlo, y una casa que tienes que mantener y algún día terminar de pagar.
A los 30 al menos tienes trabajo, al menos tienes como moverte, al menos tienes con lo que distraerte, tus padres te quieren ¿Que más quieres?
A los 32 añoras formar una familia, pero solo conoces a gente aburrida, sin ambición y con una constante en su vida: el trabajo, el vício y el entretenimiento vacío.
A los 34 te das cuenta que el mundo no es como te pintaron, pero puedes salir "de cerves" un par de veces en semana y la nueva app de ligoteo te da estímulos una vez en semana.
A los 36 te sientes mal, tu vida parece no avanzar, pero bueno, ya es miércoles, pronto el viernes para desconectar, ya sabes.
A los 38 sale lexatínhappyflower y tranquimazín4you, te ayuda a no pensar en tonterías y estar en paz contigo.
A los 40 eres feliz, pero no olvides las pastillas, que te vas a poner a pensar y ha salido la nueva serie con una trama super diferente al resto, ahora el prota es negro y la amiga lesbiana y no quieres distraerte, mañana hay que comentarlo en los descansos.
A los 45 te das cuenta que todo a tu alrededor lleva siendo igual toda tu vida, que se te rompa la nevera significa tener que pensar que producto comprar o no para comer la semana que viene, si el crédito social te lo permite.
A los 50 piensas en acabar con tu vida, pero te da igual, llevas muerto mucho en vida, todo empezó con aquel teléfono.
"Pensó Nerón en suprimir los impuestos y ofrecer a los ciudadanos el más hermoso obsequio. Pero, aunque se alabó su generosidad, frenaron este impulso los senadores, advirtiéndole que su gobierno sería insostenible sin el dinero que necesitaba el Estado".
(Tácito. Anales, XIII)
Nos dirigimos hacia una sociedad con dos clases: unos que quieren ser mantenidos y otros que tendrán que mantener.
Y, para colmo, los primeros se atribuyen el mérito de "conquistar derechos" con el dinero de los segundos, a los que, además, tratan con desprecio. Es delirante.