“El 95% de los que se ríen de Argentina quieren escuchar el himno de su país en una final, por eso alientan por otro. Es tan poco el orgullo que tienen por su país que alientan por otro para sentirse ganadores. Yo soy argentino, eso es orgullo”
Grandes palabras de Davo
Lo hermoso de que Inglaterra pida sanción de la FIFA por el mensaje de Malvinas es la paradoja: la sanción solo tiene sentido si se reconoce que, efectivamente, "Malvinas" se refiere a las islas.
Si "Malvinas" no fuera una forma válida de nombrarlas, sería una palabra cualquiera.
Pero al denunciarlo como un mensaje político, admiten justamente lo contrario: que "Malvinas" nombra un territorio en disputa, que el reclamo argentino existe y que "Falklands" no es un nombre neutral ni definitivo, sino atravesado por su propio imperialismo.
Y esa es la revolución: lograr que la frase "Las Malvinas son argentinas" siga disputando sentido, incomodando al imperio (que todavía, en pleno siglo XXI, tiene 14 naciones subordinadas al Commonwealth) y recordando que la ocupación, al menos en ese pedacito de tierra del sur global, nunca consiguió volverse completamente legítima.
No puedo creer que las normas APA ahora digan que no hay que justificar el texto con lo muchísimo que me daña visualmente ver un texto horriblemente alineado a la izquierda yo por estas tragedias me quitaría la vida