Nunca apoyaste a los niños con cáncer, a las madres buscadoras, a los periodistas y activistas asesinados, a los desaparecidos...y quieres que apoyemos a la dictadura Cubana.
Chinga tu madre.
AMLO “está en retiro”… pero reapareció rapidísimo para pedir dinero para Cuba.
No salió por los desaparecidos.
No salió por la violencia en México.
No salió por los niños bajo balaceras ni por el país incendiado.
Salió para pedir depósitos a una cuenta de Banorte y mandar alimentos, medicinas, petróleo y gasolina a la dictadura cubana.
Qué conmovedor:
para México, silencio;
para Cuba, colecta.
Primero los pobres… pero los de aquí pueden seguir esperando.
La obsesión ideológica pudo más que la tragedia nacional.
61k para ayudar a otro país? Por qué no donas 1 mes de tu dieta para hospitales, medicinas, estancias infantiles, madres buscadoras de tu propio PAIS? “AYUDAR AL QUE LO NECESITA NO SOLO ES PARTE DEL DEBER, SINO DE LA FELICIDAD”.
Acudo al llamado de nuestro dirigente de movimiento en retiro @lopezobrador_: Decidí donar un mes de mi dieta, invito a mis compañer@s dips locales, federales y senadores a hacer lo mismo.
“Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad”
José Martí
🔴| Punch vuelve a ser agredido en su intento de integrarse.
El mono bebé viral de Japón fue atacado por otro macaco mientras intentaba interactuar con la manada.
"Mike Tyson"
Porque admitió que aceptó esta escena en The Hangover solo para financiar su adicción a las drogas, y dijo que estaba tan drogado en ese momento que apenas entendía que era parte de la película.
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.
🇻🇪🇲🇽 | Joven venezolano le dice a mexicano que defiende a Nicolas Maduro: "Millones de venezolanos trabajando por fuera, trabajando de Rappi, de Meseros, cantineros y más mierda, cuando son doctores, titulados, manteniendo a su familia a distancia".