Sentirse insuficiente, fracasado, perdido después de los 25, como si el universo te hubiera elegido para tener la peor suerte del planeta… es una de las sensaciones más destructivas que le pueden pasar a tu cabeza. Y lo peor: no se lo cuentas a nadie porque da vergüenza.
Chicas, por favor, ELIJAN AL AMABLE. El que les trae paz. El protector. El que está seguro de ustedes. El que las respeta. El que entiende su silencio. El que ve su corazón sin juzgar. El que sostiene sus sueños con cuidado.