Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Y si el amor vuelve a encontrarme un día, espero que sea de la mano de alguien que no me haga preguntarme si soy suficiente. Alguien q no juegue con mis sentimientos, que no me haga mendigar cariño ni vivir con miedo a perderlo; un amor que me abrace el alma y me dé tranquilidad.
se dice que existe una noche tranquila en la que aceptas que ya no hay nada más que hacer y decides soltar, pero para llegar a esa noche el precio es mil noches de llanto
Qué enfermizo es perder a alguien a quien querías tanto. De repente solo sientes un vacío enorme, ganas de llorar, de dormir todo el día, dejas de tener hambre, te sientes agotada, enfadada, triste y, sobre todo, muy sola
Me duele tanto el corazón. Me duele de una forma que no sé explicar, como si hubiera una parte de mí que no entiende que no estás aquí; pero yo sigo buscándote en los silencios, en las noches largas, en esos momentos en los que quisiera contarte algo y recuerdo que ya no puedo.
No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
no solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, t hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y vos las utilizaste