Si, ya sé que yo soy el problema, siempre lo fui, si, sé que es culpa mía, ya lo sabía, sí, ya sé cómo soy, yo también odio ser así, lo siento mucho, no puedo ser fuerte siempre, no puedo seguir fingiendo que todo está bien, nunca lo estuvo, todo se desmorona, no quiero seguir.
La depresión puede sentirse como una desconexión de aquello que antes nos daba alegría, mientras la ansiedad llena la mente de preocupaciones constantes. Vivir con ambas puede ser agotador: una apaga la energía y la otra no permite descansar.
ojalá que mi ausencia te esté dando la paz que buscabas, de los mil intentos que hice, porque solo me faltó arrancarme el corazón para que siempre supieras que haría lo que fuera por permanecer a tu lado
Soy el claro ejemplo, de que para alejarme de algo, primero tiene que destruirme por completo. Y no es falta de amor propio, es la bendita fe que tengo en creer que todo puede cambiar.