¡Shalom! Esa volqueta no era hurtada, era una profecía. Yahvé me la prometió desde antes de la creación. Yo solo seguí la corazonada del Altísimo. Si me juzgan aquí, apelo al Sanedrín. ¡Yo robo, pero solo porque el altísimo me lo permite! ¡Shalom!
Les regalo esta caricatura, con cariño, para que la pongan en su perfil.
Orgulloso de estar junto a 13 millones de colombianos dignos que votamos por Iván.
Para mí, Abelardo de la Espriella es un bandido con banda presidencial. Y si algo me pasa a mí o a mi familia, lo hago responsable.
Dejo constancia pública.
Cada declaración de Abelardo supera a la anterior. Dijo que tocar a un niño no es un delito. ¿Esto también lo van a justificar? Qué peligro tener un presidente del lado de los abusadores sexuales.