Hoy se ha ido Atiza. Llegó de casualidad hace 15 años y nos conquistó a todos. Hemos sido muy felices contigo, amigo. Ya puedes perseguir gatos, pequeñín. Nos veremos cuando llegue el momento y llevaré una piedra en el bolsillo para jugar. Te echaré de menos. Te quiero.
@PALAFOXZGZ Mientras la única posición sea la horizontal de perfecta flotabilidad yo creo que no pasa nada… si te lo vendieran en su casi verticalidad ya sería más heavy.
Es @LaRuletaSuerte el programa más amañando de la TV mundial? Estadísticamente qué probabilidades hay de que continuamente salgan el pierde turno, bancarrota, te lo doy y demás casillas especiales en TODOS los programas?
"Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis" Dante Alighieri, La Divina Comedia.
Hay algo profundamente reconfortante en los wargames: no tanto las reglas, ni siquiera las portadas o los mapas hexagonales, sino la clase de gente que todavía se sienta alrededor de una mesa para recrear Austerlitz, Gettysburg o la operación Market Garden con una paciencia casi monástica. En un mundo dominado por el entretenimiento instantáneo y la atención de pez rojo, los aficionados a los wargames forman una pequeña reserva de individuos capaces de leer decenas de páginas de reglas, comentar durante horas las batallas y campañas y disfrutarlo sinceramente.
Quizá por eso resultan tan agradables: porque uno siente que todavía queda gente con gusto por la historia, por el detalle y por el placer intelectual lento. Personas que entienden que detrás de cada ficha hay contexto, decisiones humanas, errores, política, barro y sangre. Y no simples mecanismos de colores diseñados para producir dopamina cada cuarenta segundos.
Eso contrasta inevitablemente con ciertos grupos de la esfera lúdica contemporánea, esos individuos que intentan convencerte —con entusiasmo casi evangelizador— de que cambiar tres ovejas por dos unidades de arcilla constituye una experiencia estratégica profunda, o de que sus muñequitos pintados con degradados fluorescentes son la cima de la sofisticación cultural. Todo ello acompañado de sonrisas omnipresentes, vocabulario especializado y reglas ligeras para no cansarse demasiado.
El wargame, en cambio, conserva algo áspero y honesto. No pretende ser “accesible”, “amable” ni “para toda la familia”. A veces es lento, a veces injusto y a veces brutalmente complejo, exactamente como la historia que intenta representar. Y quizá ahí resida parte de su encanto: en que todavía exige paciencia, curiosidad y cierta capacidad de concentración que el mundo moderno parece empeñado en erradicar.
@cisnenegro No sé si hay que ser más listo pero si hay que tener curiosidad y ganas de aprender… porque para jugar bien hay que saber un poquito sobre lo que simulan y para eso hay que buscar, leer, escuchar… Y también requieren mayor compromiso. Tener todo eso igual te hace más listo 🧐
Every year, I share this video of French caretakers who take sand from Omaha Beach in Normandy, and scrub them into the letters to give them the gold coloring.
They do this for all 9,386 US soldiers who died.
France also gave us this land as American soil. #MemorialDayWeekend
NATO’s response was quick, decisive, and I'd say very Cold War. The RAF and the RoNAF P-8A Poseidons teamed up with Type 23 frigates like HMS St Albans to blanket-bomb the GIUK Gap with sonobuoys. The goal was to disrupt Russian ops and to send a simple message: "We see you!" Once exposed, the Russians broke contact and slipped back north.
With all that's happening around the globe, it’s wild to think that the Atlantic is just as hot today as it was at the height of the Cold War. 2/2
While everyone was glued to the U.S. and Iran contest in the Middle East, a wild Cold War-style cat and mouse game was quietly being played in the North Atlantic. In April, the UK MoD confirmed that it was involved in a month-long hunt, tracking a Russian submarine package in the GIUK Gap. We're talking at least three hulls - an Akula-class and two ultra-secret GUGI-class spy subs - most likely mapping critical deep-sea infrastructure. 1/2 🧵
This is Bear, Australia's most famous koala detection dog. After a decade of service, he's retiring. He's located hundreds of injured or displaced koalas after forest fires. We're told his retirement will be filled with rest, cuddles, and maybe a little mischief. 15/10