Amiga, cuando conoces el princess treatment, ya no hay vuelta atrás. Que te abran la puerta, que no te dejen sacar la cartera, que planeen las citas, resuelvan, estén presentes y hagan todo por hacerte la vida más fácil…el mínimo esfuerzo deja de parecer suficiente.
Más que un físico atractivo o una personalidad que impresione, prefiero a alguien que me haga sentir segura. Que no huya de las conversaciones difíciles, que sepa cuidar y valore lo simple. Prefiero eso antes que alguien que solo se ve bien en fotos.