Racismo es que un Senegalés que lleva 25 años tocándose los huevos en su país venga a España y tenga los mismos derechos que tú madre que lleva 45 trabajando y cotizando para estar luego detrás del africano en la seguridad social...
He empezado a apreciar los días donde no pasa nada dramático. Sin malas noticias, sin interacciones estresantes, sin pensamientos abrumadores. Solo un día normal y tranquilo donde todo está en calma.
A mí personalmente me da más miedo que el Gobierno actual haya dejado a violadores en la calle y no pare de aceptar a personas cuyas culturas denigran a las mujeres.
Pero oye, igual es cosa mía.
Hemos normalizado tanto el nivel de estrés diario que, cuando por fin tenemos una tarde tranquila, el cerebro nos convence de que seguramente se nos está olvidando hacer algo urgente. Ya ni siquiera sabemos cómo descansar en paz.
Paco González: "Hemos asistido al bochorno del himno nacional pitado en un país en el que nos escandalizamos por el 'musulmán el que no bote', pero esto ya lo hemos aceptado como algo normal. Sobre eso no tenemos la piel tan fina, somos gilipollas".