Es muy irresponsable lo que hace el presidente.
Está sembrando violencia por vanidad, por viudez anticipada de poder, por cálculo político. Poco le importan Colombia, la democracia o el “pueblo” con el que se llena la boca.
Ojalá los demócratas de izquierda y centro que lo apoyaron en las recientes elecciones lo llamen al orden o tomen distancia.
Me opongo rotundamente a obedecer al llamado de desobediencia civil por esta razón.
Son y somos muchos los jóvenes que hemos alzado la voz para decir que pensamos distinto al gobierno electo. Es absolutamente irresponsable que el líder de oposición, que está seguro en su casa y con su curul, promueva que salgamos a las calles a defender el gobierno actual y a oponernos a Abelardo, que ni siquiera se ha posesionado. Yo no me presto ni prestaría mis hijos para la guerra.
Me puse a trinar porque es lo que me queda y quiero hacer un llamado porque mantengamos la calma y protejamos lo más valioso que tenemos y lo que más hemos defendido, la vida.
¿Exigir no extraditar a Petro ? A ver cuéntenos Ivan Cepeda que es eso tan grave que ha hecho Petro y su gobierno que ya usted está dando por sentado que lo pueden condenar y extraditarlo?
Todas las elecciones aparecían los mismos personajes a darnos lecciones de moral. Que había que votar por la famosa “política de la vida”, porque era lo correcto, lo más “ético”.
Y si uno se atrevía a cuestionarlo, entonces era un guerrerista radical, casi que una amenaza para el país.
Lo que no contaban era que mientras tanto suspendían bombardeos, frenaban operaciones contra el Clan del Golfo, desmontaban capacidades de inteligencia y sacaban a 35 generales y coroneles.
Ahora está confirmado, el Clan del Golfo duplicó su número de hombres y expandió su presencia gracias al gobierno Petro, mientras la gente sufre la guerra en las regiones.
¿Esa era la famosa política de la vida de la que hablaban?
Lo más increíble es que a cuestionar todo esto lo llamaron “extremismo” “fascismo” desde su falsa y cómoda superioridad moral. ¿Y eso es lo que defienden?
De la que se salvó el país.
@sinwaifai@Davemaster84 Cuando perdió Petro vs Duque, Petro reaccionó de la misma forma, solo que esta vez puso tweets con un intento de informes técnicos y otras barbaridades que no se porque normalizan.
No existe el voto fusil, no existen las guerrillas, el gobierno no las ayudó, no hubo crisis de salud, no hubo derroche ni corrupción, no puso bonos al 15%, no se robaron la UNGRD, no hubo dinero estatal en la campaña CPda, no perdieron las elecciones… el desquicio total.
Tomamos nota también de este compromiso: fortalecer el sistema mixto de educación superior. Más recursos para las universidades públicas y al tiempo fortalecer al Icetex. Enfocarse en los 2.5 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
¡Vigilaremos!
Petro siempre comete el mismo error con la clase media: la considera una clase traidora que sale de pobre gracias a él y luego se voltea. Asume que la gestión pública es un favor que luego los ciudadanos deben pagar en votos, y con eso refuerza la creencia de que cuando la gente avanza socialmente se derechiza.
Se equivocan. La izquierda petrista tendrá que entender más temprano que tarde que si quieren el respaldo de la clase media, la misma que perdieron ayer en Bogotá, por ejemplo, tienen que dejar de infantilizar a este sector de la población.
Cuando la gente puede acceder a educación, a un trabajo digno y una movilidad social, se vuelve más crítica y menos proclive a fanatismos ciegos o a discursos violentos. Esa clase media que no vive metida política, está en el día a día buscando resolver problemas cotidianos que no están representados en las narrativas mesiánicas ni caudillistas: la basura del barrio, el transporte, la mensualidad del colegio, el préstamo para ir a al universidad, la seguridad para poder caminar la ciudad. Es gente que quiere ver gobernantes ejecutivos que realmente concreten soluciones.
Petro ha abandonado el compromiso de construir un relato para esa clase media: para él solo existen los más pobres de los pobres y los más ricos de los ricos, que en su narrativa son por supuesto esclavistas, vampiros y asesinos. Cometió este error en su alcaldía en 2012 y volvió a cometer en la presidencia.
Dos ejemplos concretos: los jóvenes del Icetex hacen parte de esa clase media-popular. Los beneficiarios del subsidio Mi Casa Ya, también. El programa Estado Joven le reconocía un ingreso a los practicantes en el sector público, un programa que Petro acabó. Y así, fueron muchas las bofetadas a esta población en estos 4 años.
Y ayer Bogotá, la ciudad que concentra la clase media de Colombia, se los cobró.
No hay espacios ahora para llover sobre mojado, sobre todo cuando múltiples voces advertimos esto durante 4 años.
Colombia y sus gobernantes necesitan enfilar todos sus esfuerzos en la clase media con propuestas concretas, acciones y resultados, y que esta deje de ser invisibilizada por el trasnochado y estéril discurso de la lucha de clases.
La clase media es la llamada a sostener el progreso social de Colombia.
Este viernes estuvo en un evento del CNE el Centro Carter, la ONU, la Union Europea y cientos de observadores electorales del mundo.
El sistema electoral está blindado y tiene el aval del mundo democrático.
El próximo presidente de Colombia es Abelardo de la Espriella.
A Iván Cepeda la promesa de la no constituyente le duró la primera ronda del mundial. Era mejor otras nuevas tablas de mandamientos a lo Moisés pero con otro color.
ICE acaba de arrestar en Arizona al propagandista de izquierda Beto Coral, quien hace unos días acusaba al gobierno de los Estados Unidos de perseguir y cazar migrantes para encerrarlos en campos de concentración, sin importar su estatus migratorio.
Pues bien, ha sido detenido y ahora tendrá que explicar el motivo por el que solicitó asilo político alegando que huía de Colombia, mientras al mismo tiempo se postulaba a cargos políticos en Colombia.