Me da risa cuando me dicen: “y qué hiciste este finde?” Como si hubiera hecho paracaidismo o algún deporte extremo. Tengo 30, fui al super, lavé ropa, ordené mi cuarto, me tome un café y avancé unos capítulos de mi serie.
Gracias al cambio de horario por fin tengo en hora el reloj del coche. Lo que demuestra que si eres capaz de esperar lo suficiente, todos los problemas se arreglan solos.
Escribe Marta Jiménez Serrano que "es difícil llamar 'casa' a un lugar en el que no puedes colgar un cuadro".
Creo que resume muy bien el sentido de provisionalidad de la generación del alquiler.