Miralos bien. Cinco chamaquitos. Salieron de un velorio a comprar velas la noche del 8 de octubre de 1971 y no volvieron. El Estado le llamo a eso “fuerzas incontrolables”. La investigacion les puso nombre a los que dispararon. Hilo completo abajo.
¿Dónde enseñó Jesús que si alguien no diezma se le enfermará un familiar o se le dañará la casa? Yo sí encuentro que dijo: "De gracia recibisteis, dad de gracia" (Mateo 10:8) y que "Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7), no al que da por miedo. 📖
Los religiosos han aprovechado el vacío existencial de muchos para hacer fortunas.
Si usted tiene dinero de más, no se lo regale a avivatos. Adopte simbólicamente un niño y costee su vida. No hay mejor obra que esa.
Por años han existido esos vividores de la fe.
Qué triste escuchar esto, porque una persona que verdaderamente ama a Dios no puede manipular a los demás de esa manera.
Personas humildes como mi mamá, que no saben leer ni escribir, cuando escuchan predicaciones donde les dicen que si no dan dinero se van a enfermar, se van a morir, se van a caer o se van a quebrar un pie, entran en temor. Entonces empiezan a prestar dinero, a buscar de dónde sacar, a vender sus cositas e incluso hasta su ropa para entregar el diezmo.
Es doloroso ver cómo algunas personas utilizan técnicas de persuasión y manipulación para aprovecharse de la fe de quienes más confían. He vivido esto de cerca con mi mamá, y he visto cómo la han manipulado de una manera increíble.
Eso no está bien. Eso no viene de Dios. El evangelio de Cristo jamás fue un mensaje basado en el miedo, las amenazas o la presión económica. El verdadero evangelio está basado en el amor, la gracia, la verdad y la libertad.
Que Dios tenga misericordia de quienes usan Su nombre para aprovecharse de los más vulnerables y les permita reconocer el daño que causan.
A la clase, que ya es hora, de empezar nuestra labor ✏️ con 100 maestras así 🇩🇴 se endereza un poco la vaina ✍️ recuerden traer sus donaciones en útiles escolares gente de bien 🫂...
Me recuerda a lo que siendo niño, me contó mi padre:
Un hombre iba por la calle fumando el último cigarrillo que le quedaba.
Cuando llegó al final, tiró la colilla al suelo y, suspirando, dijo:
—Qué desgracia... Ya no me queda tabaco.
Apenas había dado unos pasos cuando oyó un ruido detrás de él.
Se volvió y vio a otro hombre recoger la colilla que acababa de tirar. La sacudió con cuidado, la llevó a los labios y terminó de fumársela.
El primero bajó la cabeza y comprendió que, por difícil que fuera su situación, siempre podía haber alguien con menos que él.
Cuando estaba en la secundaria, mi profesor de física dijo: "Pon unas gotas de tinta azul pura en un recipiente, mete la ropa blanca limpia y enjuágala, luego sácala".
Llevo años haciendo esto y mi ropa blanca luce como nueva