Ayer, el Club Independiente vivió una jornada lamentable marcada por la violencia descontrolada de la parcialidad chilena, que atacó con proyectiles a los hinchas en la tribuna Pavoni baja y la Garganta contigua, sin intervención policial ni de la seguridad privada contratada. La inacción de la dirigencia, que no ordenó la retirada del equipo al inicio del segundo tiempo, dejó la resolución en manos de Conmebol, perdiendo la oportunidad de señalar a los responsables de la violencia.
El día previo, algunos dirigentes justificaron la baja de asistencia a la asamblea de presupuesto como medida de seguridad, pero su falta de compromiso con la integridad de los socios quedó en evidencia. La liberación de la zona permitió que la barra oficial, apoyada por los mismos directivos, agrediera a los hinchas chilenos en la Pavoni alta, desatando una violencia indiscriminada que puso en riesgo a todos los asistentes.
Exigimos que los dirigentes asuman su rol con responsabilidad y diligencia, priorizando al Club y sus socios por encima de intereses políticos o personales. La ausencia de medidas preventivas, como mallas de contención o un operativo de seguridad adecuado, refleja una negligencia inaceptable. Demandamos la renuncia del Secretario de Seguridad, Daniel Lastiry, y del intendente del Estadio, Marcelo Garioto, por su ineficacia, así como de las máximas autoridades, Néstor Grindetti, Daniel Seoane y Carlos Montaña, cuya falta de acción permitió estos hechos.
Independiente no puede ser rehén de la violencia ni de la política. Los socios merecemos un club seguro, con dirigentes idóneos que defiendan nuestra institución. Basta de usar a Independiente como campo de batalla.
Hoy tuve el placer de almorzar junto a @paulina_cocina como estaba en plan familiar, preferi no atosigarla, pero la proxima le pido que me invite a cocinar.