Me acuerdo ese sentimiento de ir al cine a los 8 años sabiendo que, durante todo el día, no ibas a vivir una mayor explosión de estímulos y experiencias que en esas dos horas. Hoy, en cambio, el cine es el único lugar en el que sucede una pausa de la sobreestimulación del mundo.
entonces vi su comportamiento y dije
“a mí no me puede gustar alguien así”
y se me pasó el capricho. Así de fácil es la vida de nosotras las inteligentes
como dijo rosario castellanos: «lo único que te pido cuando hables conmigo es que tus palabras sean justas, que sean del tamaño de tus sentimientos, porque si tú me dices no, para mí es no, y si me dices llueve, para mí está lloviendo. y si me dices amor, para mí es amor»