11 años se cumplen del diluvio más hermoso de la historia de nuestro país. Cómo pasa el tiempo. Nunca cayó tanta agua junta en medio de tanta felicidad.
El ritual más masón que tiene River por afano es que cada vez que se abren las puertas y la gente baja las escaleras para la salida se canta “solo le pido a Dios que se mueran todos los bosteros” con tono casi de marcha fúnebre.