Crecer y tener que afrontar las pérdidas familiares, tener que ser el que ahora da las malas noticias, ver situaciones que no quisieras, ser esa calma en momentos de angustia y desesperación, Dios dame fuerzas:(
Mi peor enemigo nunca ha sido otra persona; casi siempre he sido yo, justificando las acciones de alguien para no irme. Inventándome razones para creer que todo mejoraría, minimizando lo que me dolía y convenciéndome de que, si aguantaba un poco más, las cosas serían distintas.
Una relación puede sobrevivir a los errores, pero no a los patrones. El comportamiento repetido no es un error; es una elección. Las disculpas pierden su sentido cuando las acciones nunca cambian.
No quiero que toda mi vida sea aprender a soltar. Por una vez, quiero encontrar un lugar donde pueda quedarme y descansar con la certeza de que no tengo que irme. Quiero conocer esa sensación de pertenecer, de construir raíces y sentir que finalmente estoy en casa.
nunca me eligieron a mí, siempre fui la opción, el por si acaso, siempre preferían a alguien más, nunca nadie hizo lo imposible para quedarse, por eso aprendí a estar solo. Si están, bien y si no, también
Nunca hiciste especiales ni mi cumpleaños, ni diciembre, ni el 14 de febrero.
Es más, nunca hiciste que me sintiera especial en tu vida.
Hoy me pregunto de qué me enamoré.