"Hágase tu voluntad", decimos en el Padrenuestro. ¿Qué significa?
-Humildad en la conducta.
-Firmeza en la fe.
-Respeto en las palabras.
-Rectitud en las acciones.
-Misericordia en las obras.
-Moderación en las costumbres.
-No agraviar a los demás.
-Tolerar los defectos del prójimo.
-Conservar la paz con los hermanos.
-Amar al Señor con todo el corazón.
-No anteponer nada a Cristo.
-Mantenernos unidos en su amor.
-No perder la confianza en los tormentos.
-Mantenernos pacientes en la muerte.
Esto es cumplir la voluntad del Padre para heredar la vida eterna. (S. Cipriano)
Con corazón ardiente, pidamos hoy que el Espíritu del Resucitado nos salve del mal de la guerra, que es vencida no por una superpotencia, sino por la omnipotencia del amor. #OremosJuntos para que libere a la humanidad de la miseria, que es rescatada no por una riqueza incalculable, sino por un don inextinguible.
El Cristo que te mira directamente a los ojos…
La Burla de Cristo (también conocida como Cristo con el soldado burlón) es una de las obras de arte devocional más conmovedoras e impactantes del pintor académico danés Carl Bloch, realizada al óleo en 1880.
La pintura plasma el pasaje bíblico del Evangelio de Mateo (27:28-31) en el que los soldados romanos humillan públicamente a Jesús antes de su crucifixión.
El elemento más poderoso del cuadro es el contacto visual directo de Jesús con el espectador.
Mientras el soldado se mofa a sus espaldas, Cristo ignora por completo a su agresor y clava una mirada profunda, serena y firme directamente hacia quien observa la pintura.
Escucha y disfruta!
Estamos asistiendo a un eclipse del sentido de lo que significa ser humano, como demuestra la desenfrenada implementación de la tecnología en detrimento de la dignidad humana. Es necesario recuperar la comprensión del verdadero significado y la verdadera grandeza de la humanidad tal y como los concibe Dios. El desafío al que nos enfrentamos actualmente no es tecnológico sino antropológico, y espero que la Carta Encíclica que se publicará dentro de unos días pueda contribuir a afrontar este reto.
Ustedes están dentro de una historia de amor —la del Señor por su pueblo— que comenzó antes que ustedes y no termina con ustedes; están dentro de ella como piezas únicas e indispensables; están dentro de ella para que, incluso en las densas tramas de la oscuridad, ustedes puedan encender una luz. #VisitaPastoral #Nápoles https://t.co/LIWE5dEjOd
Confiar en la voluntad de Dios da alegría y una profunda serenidad. Una vida entregada a Dios es una vida feliz, que se renueva cada día en la oración, en los sacramentos y en el encuentro con los hermanos y hermanas que el Señor pone en nuestro camino. #ViajeApostólico #GuineaEcuatorial https://t.co/KZipu744SB
Woe to those who manipulate religion and the very name of God for their own military, economic, and political gain, dragging that which is sacred into darkness and filth. #ApostolicJourney#Cameroon https://t.co/bKteFZ3iWE
La guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, queridos hermanos, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia. #Paz
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El que reza es consciente de sus propios límites, no mata ni amenaza con la muerte. En cambio, está sometido a la muerte quien ha dado la espalda al Dios vivo, para hacer de sí mismo y de su propio poder el ídolo mudo, ciego y sordo (Sal 115,4-8), al cual sacrificar todo valor y pretender que el mundo entero se doblegue ante él. ¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida. #Paz
God does not bless any conflict. Anyone who is a disciple of Christ, the Prince of Peace, is never on the side of those who once wielded the sword and today drop bombs. Military action will not create space for freedom or times of #Peace, which comes only from the patient promotion of coexistence and dialogue among peoples.
En estos tiempos, actos de violencia absurdos e inhumanos se extienden con ferocidad por los lugares sagrados del Oriente cristiano, profanados por la blasfemia de la guerra y la brutalidad de los negocios, sin ningún respeto por la vida de las personas, considerada, en el mejor de los casos, como efecto colateral de los propios intereses. Pero ningún interés puede valer más que la vida de los más débiles, de los niños, de las familias; ninguna causa puede justificar la sangre inocente derramada.
Dios no bendice ningún conflicto. Quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca se pone del lado de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas. No serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de #paz, sino solo la promoción paciente de la convivencia y del diálogo entre los pueblos.
A la luz de la #Pascua, ¡dejémonos sorprender por Cristo! ¡Dejemos que su inmenso amor por nosotros nos transforme el corazón! ¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz! No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo.
El 27 de marzo de 2020, la tempestad calmada (Mc 4,35-41) iluminó nuestra propia tormenta. Como los discípulos, sentimos miedo e incertidumbre. Pero Jesús estaba en la barca. La fe no elimina la tormenta, nos enseña a atravesarla juntos. Porque nadie se salva solo.
En las dramáticas circunstancias de la guerra, la información debe evitar el riesgo de transformarse en propaganda. Es deber de los periodistas verificar las noticias, para no convertirse en altavoces del poder; y mostrar los sufrimientos que la guerra acarrea siempre a las poblaciones: presentar el rostro de la guerra y contarla a través de los ojos de las víctimas.
Es preciso convencerse de que Dios está junto a nosotros de continuo. –Vivimos como si el Señor estuviera allá lejos, donde brillan las estrellas, y no consideramos que también está siempre a nuestro lado.
San Josemaría Escrivá