Sr. Presidente @JMilei es de hombre sabio equivocarse y saber reconocerlo. Es un error haber distinguido al Dr. Menem en el nuevo Salón de Próceres. En tiempos de honestidad y valores para una nueva Argentina, de profundo cambio, sugiero rescatar lo que hemos olvidado 👇
@TaconesConColor Muy bien. Gracias por preguntar. Yo cada vez me relajo más. Todos chorros de gran gran o poca monta. Me cansé de esperar justicia y jamás me cerró demasiado el temita de la divina, porque no tengo manera de chequearlo… jajajaja
@Patodezou23@mavica7 El destino es verdaderamente perverso. No se suponía que el BC era un cáncer? Pues bien, ni siquiera se usaron tratamientos paliativos para ese cáncer. Ni hablar de tratamientos paliativos.
@Patodezou23@mavica7 Me alineo en esta idea. Las tasas son lideradas por la banca pública, luego, la privada acompaña para subsistir en el mercado financiero. Si la tasa nominal anual para un plazo fijo, no llega al 20%, y la misma tasa para un préstamo está en unos 80%. Con una inflación de 24%👇
@maflorsosa Desvía la atención. Le da cartel a inexistentes. RESTA EN LUGAR DE SUMAR. Una vez más otro error. Gobierne Sr. Presidente, se nos va la vida en ello.
@CLMerlo Gestión Constantino encadenando a Culotta. Quién en lugar de perder en este caso 200k y ganar DIGINIDAD PARA EL CLUB. Prefirió estas monedas… NO ES POR ACÁ!!!
@marcalpalazzolo Creo que no suma tomársela con esta gente, el que después de tantos años no sé dió cuenta de lo que son, es un bobo irrecuperable. Milei debe entender que el Presidente está para otra cosa.
@marianodlfuente Lo acabo de ver completo. Perfecto Mariano. Ayer decía que hablar de Pipo es una reducción. Involucra más gente. Desde su CT hasta el Consejo e incluso, el CT de Reserva. Nadie saca el pie del plato y dice, ASÍ ES IMPOSIBLE CONTINUAR. Abrazo amigo
@gaodelacalle@nfederico Se lo decía a Uly de Cuervo Patrimonial. En muchas cosas toco de oído, en fútbol no. Hay que ver siempre un montón de cosas. Creo en las asociaciones, en los grupos. Hay jugadores que no son inteligentes y juegan bárbaro. Prefiero a los inteligentes.
En el mientras tanto San Lorenzo tiene en el ministerio de trabajo un despido de 26 años de antigüedad a dos años de Jubilarse (Valdini) que ahora no los pagas.Lo pagas en un año y pico .
Es un número enorme,esos juicios laborales es algo que tienen que mirar antes de hacerlos porque después nadie se hace responsable.
Rajaron a gente a dos tres años de Jubilarse pero metieron empleados a rolete por contrato y tercerizados
A todo esto el cincuenta de Gill ,Zelaya reclama que se lo dio Cigna y está firmado y este último colaboraría en el día a día hoy.
Quilombos en puerta
A todo esto Largo sigue diciendo que arranca la campaña de socios para reducir el déficit operativo y dice que con diez mil veinte mil socios más estaríamos bien .
Lo bueno es que tiene la lectura
Lo malo es que le queda un año de gestión y no hizo nada
@frenesiazulg Trataste de entrevistar a Culotta? Porque en dónde lo veo, no le preguntan un carajo, jamás una repregunta y en todo caso esto tiene mayor relevancia que la salida de Álvarez hace una eternidad y ya no hay nada para hacer…
@frenesiazulg Muy bueno Ale. Te lo voy a resumir en un término “changocardenisación” o sea, vivir recordando un logro difuso para llevar tranquilidad. Es cómo la palomita de Aldo Pedro Poy. Después de muchos años, nos queda un segundo de gloria difusa.
Hay algo que Michel Foucault(personaje con un trasfondo perturbador ) entendió antes que casi todos los dirigentes del fútbol argentino: el poder funciona mejor cuando consigue que dejemos de preguntarnos quién lo ejerce.
En San Lorenzo perfeccionamos la teoría.
Ya ni siquiera sabemos exactamente dónde está el poder.
Hay presidente. Hay Comisión Directiva. Hay Consejo de Fútbol. Hay asesores. Hay gente que asesora a los asesores. Hay un técnico. Hay representantes. Hay acreedores. Hay financieras.
Lo único que todavía no encontramos es al tipo que diga:
“Esto lo decidí yo.”
Debe estar en otra dimensión.
Porque la física habla de cuatro dimensiones, la teoría de cuerdas fantasea con diez y San Lorenzo parece haber descubierto la undécima: la dimensión donde desaparece la responsabilidad.
Marcelo Culotta asumió el 4 de junio. En julio, la propia institución informó un pasivo cercano a los 68 millones de dólares y habló de un club “ultrajado”.
Hasta ahí, diagnóstico.
El problema de los diagnósticos es que, después de un tiempo, Freud pretende que empiece el tratamiento.
Y acá seguimos acostados en el diván explicándole al socio que todo viene de la infancia.
La culpa es del que estaba antes.
Después del anterior.
Después del anterior del anterior.
En cualquier momento descubrimos que la primera inhibición la dejó el padre Lorenzo.
Freud llamaba compulsión a la repetición a esa extraña tendencia humana a volver una y otra vez sobre aquello que nos hace daño.
San Lorenzo directamente le hizo contrato.
Cambiamos presidentes, técnicos, consejos de fútbol, gerentes y discursos para terminar siempre frente al mismo misterio: ¿quién tomó la decisión?
Es nuestro Matrix particular.
Nos muestran la pantalla.
Plantel profesional.
Refuerzos.
Contratos.
Déficit.
Juveniles.
PagoTic.
Acreedores.
Y nosotros seguimos mirando las letras verdes esperando descubrir el código.
El presidente dice ahora que el plantel “se va a reducir considerablemente”. También respaldó a Gorosito y explicó que lo eligieron porque querían darle la oportunidad de dirigir San Lorenzo.
Extraordinario.
Durante décadas creímos que un club contrataba un entrenador porque su proyecto futbolístico coincidía con las necesidades del plantel.
Éramos unos antiguos.
Ahora se dan oportunidades.
San Lorenzo se convirtió en una fundación de deseos pendientes.
El problema es que el romanticismo es precioso cuando lo paga uno.
Cuando lo paga una institución rotq, empieza a parecerse bastante a otra cosa.
Y ahí entra Foucault.
Porque el poder no consiste solamente en mandar.
También consiste en construir el discurso dentro del cual determinadas cosas dejan de parecernos absurdas.
Si repetimos suficientemente que estamos “ordenando”, quizás nadie pregunte cuánto cuesta el desorden.
Si decimos “reducción del plantel”, quizá nadie pregunte primero quién lo agrandó sin vender e incorporando
Si hablamos de austeridad, quizá parezca de mal gusto preguntar por cada contrato nuevo
Si repetimos “herencia recibida” llegará un momento en que cualquier decisión presente podrá explicarse mediante un muerto administrativo.
Es maravilloso.
Hemos descubierto la reencarnación contable.
Las deudas nunca mueren.
Cambian de gestión.
El Kybalion habla de causa y efecto.
San Lorenzo consiguió quedarse solamente con el efecto.
La causa está siempre de licencia.
Hay déficit: efecto.
Hay juicios: efecto.
Hay contratos que pesan: efecto.
Hay un plantel que después hay que achicar: efecto.
Hay decisiones deportivas contradictorias: efecto.
Preguntás por la causa y aparece una respuesta metafísica:
“El contexto.”
El contexto debe ser un cinco extraordinario.
Juega todos los partidos y jamás sale en la foto.
La Tabla Esmeralda decía aquello de “como es arriba, es abajo”.
En San Lorenzo podríamos actualizarla:
como es arriba, abajo pagan.
Y no hace falta estudiar hermetismo para saber quién está abajo.
El socio.
El hincha.
El empleado.
Los pibes