Y ustedes aún así apoyan a la infeliz esta. A nosotros nos imposibilitaron el derecho al voto pero a ella se lo facilitan incluso en una ciudad donde no es residente.
Ojalá tu próximo salto sea al coño de tu madre, Yulimar.
A veces te busco con la mirada, dondequiera que vaya, voy a los lugares donde solíamos ir. Busco tu mirada en otros ojos y no estás, simplemente ya no estás. ¿Era necesario todo esto? No lo sé, pero si regresas alguna vez, no sé si te estaré esperando. Tal vez no, ya nunca más.