Qué desastre todo de verdad. Más pruebas, más pinchazos, más invenciones porque soy un caso muy complicado y están más perdidos que un elefante en una cacharrería
A estas horas me vengo a dar cuenta de que se me habían quedado las gafas de sol en un banco en la calle. Menos mal que aquí no hay nadie y las he podido recuperar