Nunca voy a juzgar a alguien que se quiebra y llora por algo que parece pequeño, porque sé que no está llorando solo por eso… está llorando por todo lo que llevaba aguantando en silencio.
Sigan traicionando en silencio y jugando a ser leales, sigan creyendo que nadie se da cuenta, pero sobre todo, sigan creyendo que la gente buena les va a durar toda la vida.