Soy de derecha y lo digo sin complejos. En mi espacio político hablar bien de la vacuna del covid se ha convertido en una especie de pecado, un tema que se evita en las cenas como antes se evitaba hablar de dinero. Pues voy a cometer el pecado, porque los datos cinco años después son contundentes y porque la derecha que yo defiendo cree en la evidencia, no en los dogmas de ningún bando.
Hace cinco años y medio Araceli Hidalgo, de 96 años, se subió la manga en una residencia de Guadalajara y fue la primera vacunada de España. La OMS calcula que aquellas vacunas salvaron 1,6 millones de vidas en la región europea, el 96% mayores de sesenta años. Más gente que toda la población de Barcelona.
El registro francés EPI-PHARE siguió a 28,7 millones de adultos durante casi cuatro años y publicó en diciembre en JAMA: 74% menos de muertes por covid y cero exceso de mortalidad por cáncer, por enfermedades circulatorias o por causas externas.
Concedo el sesgo del vacunado sano, que existe y explica parte del beneficio general. Ese sesgo empuja todas las causas en la misma dirección, como una marea. Lo que muestran los datos tiene otra forma: un desplome donde actúa la vacuna y nada, absolutamente nada, donde llevan cinco años anunciando una catástrofe silenciosa.
Y ahora viene lo más sorprendente, lo que casi nadie cuenta en España: la vacuna está salvando vidas de enfermedades que nada tienen que ver con el covid. En glioblastoma, el tumor cerebral más agresivo que existe, los pacientes operados que habían recibido una vacuna de ARN mensajero en los meses previos sobrevivieron una mediana de 743 días frente a 349 de los no vacunados. Más del doble. El efecto no aparece con la vacuna de la gripe ni con la del neumococo, solo con las de ARN mensajero. En más de mil enfermos de pulmón avanzado y melanoma tratados con inmunoterapia, los vacunados con ARN mensajero vivieron una mediana de 37,3 meses frente a 20,6, y la supervivencia a tres años en melanoma saltó del 44% al 67%. La vacuna del covid, sin querer, despierta al sistema inmunitario contra el cáncer. Y hace tres días Merck y Moderna anunciaron el primer ensayo de fase 3 de la historia que supera a la inmunoterapia estándar en melanoma, con una vacuna de ARN mensajero fabricada a medida para las mutaciones de cada paciente. Todo eso lo financió la urgencia de 2021.
Los daños existen pero en mínima cantidad. La miocarditis llegó a 22,9 casos por 100.000 dosis con Moderna en varones jóvenes. Casi todos fueron leves y casi todos nunca es todos. El pecado original del discurso oficial fue jurar que el riesgo era cero, y ahí la crítica de mi lado político acierta de lleno: la coacción fue innecesaria, los certificados en la puerta de los bares fueron un error y la arrogancia de las autoridades salió carísima. El cinturón de seguridad rompe esternones y llevamos medio siglo abrochándonoslo sin dramas, porque a nadie se lo exigieron para entrar a cenar.
Ser de derecha es defender la libertad frente a la coacción y también defender los hechos frente al relato, venga el relato de donde venga. Las vacunas de ARN mensajero salvaron 1,6 millones de vidas en Europa y nos dejaron una tecnología que ya está alargando la vida de enfermos de cáncer cerebral, de pulmón y de melanoma. Sería una ironía cruel que la desconfianza nacida del covid frenase precisamente eso. Araceli cumplió cien años. La biografía de quien no se murió queda siempre sin escribir.
Tucker Carlson just aired footage of an American father trying to visit the hillside where his son-an American citizen-was beaten to death by Israeli settlers.
Settlers blocked him. Attacked him. Slashed his tires. Chased his vehicle.
Then the Israeli military showed up-not to stop the settlers, but to harass the father and the journalists.
American citizens are being murdered in the West Bank by Israelis with American weapons-and no one in Washington will say a word.
Hicieron la cabida para que Mekorot, empresa del estado israeli, tenga los planos de toda la infraestructura hídrica de la nación. Y hoy Mariano Recalde votó la destitución del juez López en el consejo de la magistratura.