Explico un poco la política experior de India en mi segundo artículo para @Political_Room 🇮🇳✍.
Se trata de una estategia propia, bien diferenciada de Occidente, cosa que a veces nos cuesta entender. Espero que guste 😊
🇮🇳 India cada vez tiene más peso en el tablero global gracias a su fuerza demográfica y económica , ¿Cómo se refleja esto en su política exterior?
📝 Os lo contamos en este articulo:
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No os quepa ninguna duda que Marruecos y sus satélites mediáticos van a empezar a fomentar este relato y en España algunos empezarán a comprar ese marco. Lo que estamos viendo no es casual, es parte de una estrategia deliberada de presión y chantaje.
República Federal de Iberia, 2030
Somos íberos, algunos somos macaronesios, aunque todavía suene raro. Cuando ahora ves el pasaporte todavía flipas.
El ataque ruso a los países Bálticos, Polonia, Rumanía y Moldavia a principios de 2027 estuvo a punto de provocar la Tercera Guerra Mundial. Europa consiguió repeler al agresor, envalentonado cuando se dejó caer a Ucrania en 2026 por la traición estadounidense.
Europa sufrió un shock. Francia cayó en abril de ese año en una autocracia ultraderechista de la que ahora empieza a recuperarse. Y cuando todo indicaba que la Península Ibérica correría el mismo camino, los íberos elegimos vivir juntos para ser más fuertes.
La cumbre europea de mayo de 2027 era un mar de reproches y lamentos. El proyecto europeo hacía aguas. No había ningún plan. Aquella Europa estaba muerta de miedo y temía otro zarpazo ruso. Nadie sabía qué harían los dos portaaviones estadounidenses que patrullaban el Báltico.
Pasada la medianoche, el primer ministro portugués Luís Montenegro, un conservador que había rechazado aliarse con la extrema derecha, decidió llegada la hora de poner su plan en marcha. En un aparte, Montenegro dijo a Pedro Sánchez: “Sé lo que tenemos que hacer: Iberia”.
- ¿Qué dices?, replicó el presidente español.
- Fusionemos nuestros países, creemos Iberia.
- No entiendo.
- Salgamos ahí fuera juntos y anunciemos que hemos decidido empezar a trabajar para fusionar nuestros países. Será la primera piedra de la República Federal Europea.
- No estás bien, Luís.
- Estoy bien, Pedro. Lo necesitamos y Europa lo necesita.
Sánchez pensó que el portugués se había pasado con la cerveza belga hasta que Maider Mazcua, su sherpa, apareció con un documento de más de 500 páginas que le había entregado su homólogo portugués. Lo habían preparado todo durante meses.
Sánchez dijo a Maider: “Llama a Diego, cuéntale esto y dile que voy a aceptar”.
- ¿Presidente?, dijo Maider mientras se sentaba.
- Tranquila Maider, lo hacemos, Montenegro tiene razón. Y aunque finalmente no salga, Europa necesita una señal de unidad. Lo hacemos.
Maider llamó a Moncloa. Diego Rubio, director de Gabinete del presidente, no entendía nada cuando le sonó el móvil a las tres de la mañana.
- ¿Qué el PG sale ahora a anunciar la fusión con Portugal? ¿Qué dices, Maider?
- Es orden del PG, Diego. Está convencido. Lo va a hacer.
- Maider, dile que no haga nada, que lo piense unos días, esto es una locura. Que vuelva a Madrid, que consulte. ¿Lo tienes ahí? ¡Pásamelo!
- Diego, está con Úrsula, pero me ha dicho que te diga que te vayas a dormir.
Diego colgó, se sirvió otro té, vio que tenía otros 800 whatsapps sin responder y lanzó por la ventana abierta el balón de rugby que descansaba sobre la pila de libros por leer (la otra, mayor, eran los regalados que no iba a leer antes de enviar a la biblioteca de Moncloa).
Cerca de las cuatro de la mañana, la delegación española y la portuguesa pidieron a los servicios del Consejo que prepararan la sala de prensa grande. Bea Navarro miró a Luís Rego. Los dos veteranos de las cumbres europeas, ahora en el Gabinete de Costa, escribieron un pequeño texto para el jefe.
Entró Costa: “À Úrsula isso não agrada nada; o Bjorn não sabe como parar, mas não consegue. A mim, parece-me que chegou o momento”.
En las pantallas del Atrium, la inmensa sala donde trabajaban más de 500 periodistas que algún día morirán despedazados cuando la cristalera gigante del techo se caiga, apareció un rótulo: “Portugal & Spain joint press conference in 10 minutes”.
¿Qué sería aquello? Todos esperaban ver la reacción de Merz a la decisión de Marine Le Pen de cerrar la Asamblea Nacional francesa y sacar los tanques a la calle. ¿Montenegro y Sánchez no respaldaban a Merz y querían dejarlo claro? ¿El alemán era demasiado tibio?
Nadie tenía ni idea, excepto el corresponsal de El Mundo: “Sánchez se exilia por lo de Ábalos”.
Sánchez y Montenegro aparecieron en la sala de prensa junto a Úrsula Von der Leyen y Antonio Costa. Las televisiones públicas española y portuguesa emitían en directo. Costa empezó diciendo que se sentía orgulloso de ser parte de un momento así.
El primer ministro portugués tomó la palabra: “O meu amigo Pedro Sánchez e eu comparecemos para vos anunciar que decidimos começar a dar todos os passos políticos e constitucionais, tanto em Portugal como em Espanha, para fundir os nossos países e criar um novo Estado que se chamará Ibéria. A presidente Von der Leyen e os nossos 25 homólogos foram informados”.
Sánchez añadió: “Consideramos, tanto mi amigo Luís como yo, que Europa necesita construir un Estado federal. En este mundo de superpotencias autoritarias es la única manera de que Europa sobreviva como democracia. A 27 es ahora mismo imposible, lo hemos visto esta noche. Francia amenaza con romper y salir. Así que Portugal y España darán el primer paso. El objetivo es que en 2030 haya acabado el proceso y se hayan celebrado las primeras elecciones generales de Iberia. Tenemos dos años y medio y mucho trabajo por delante. Ahora contestaremos a sus preguntas”.
La sala de prensa quedó muda.
Julio 2027: Montenegro y Sánchez convocan elecciones (anticipadas en el caso portugués) el mismo día (25 de julio) con un solo punto en su programa: empezar a trabajar en la fusión. En la práctica se convierten en referéndums. Los sondeos no aciertan. Tezanos falla 10 puntos, Michavila 15. Lo normal. En Portugal un poco menos. Ninguna casa de sondeos detecta una movilización histórica. Los temas habituales de los últimos años están totalmente fuera de la agenda. Sánchez y Montenegro hacen campaña juntos en los dos países como si fuera ya uno solo. El cierre de campaña, conjunto, es en Lisboa. Los dos renuevan en sus cargos. Tras las investiduras, ambos parlamentos crean sus propias comisiones de unificación ibérica.
Enero de 2028: 10 diputados portugueses y 10 diputados españoles presentan en Lisboa y Madrid el proyecto de ley de transición política y el de nueva constitución. Sánchez nombra Ministra para la Fusión a la conservadora portuguesa Ana Miguel Pedro y Montenegro hace lo mismo con la socialista española Laura Ballarín. Dos eurodiputadas.
Marzo de 2028: las dos cámaras aprueban los dos proyectos por mayorías de dos tercios. Las extremas derechas, una minoría de los populares portugueses, Podemos, el PP madrileño y la derecha nacionalista catalana votan en contra.
De abril de 2028 a junio de 2029 se aprueban en sedes parlamentarias todas las leyes de reforma. Se derogan normas, se crean otras y se adaptan las necesarias. Diputados portugueses participan como observadores en las sesiones en Madrid y diputados españoles en las de Lisboa. A principios de julio se anuncia el referéndum.
Septiembre de 2029: un 71% de portugueses y un 68% de españoles aprueban la nueva Constitución Ibérica. Ya no hay marcha atrás. La única provincia española que vota en contra es Madrid. En Portugal todas a favor. El PP madrileño hace campaña en contra porque rechaza perder la capitalidad exclusiva.
Octubre de 2029: el rey Felipe VI y el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, rubrican la Constitución Ibérica en Olivenza, ciudad que albergará el futuro Tribunal Constitucional Ibérico.
Noviembre de 2029: los íberos o ibéricos (los académicos siguen sin ponerse de acuerdo) eligen por primera vez un Parlamento y un Senado común. La participación se dispara hasta el 80% en España y al 82% en Portugal tras la fusión de las familias políticas de ambos lados de la raya. El Parlamento estará en Madrid. El Senado en Barcelona. La Jefatura del Gobierno y del Estado en Lisboa, que será la capital oficial. Madrid era la única capital europea sin salida navegable al mar. Ministerios, secretarías de Estado, direcciones generales y decenas de entidades públicas se reparten por otras nueve sedes: Porto, Faro, Donostia, Salamanca, Mérida, Valencia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria.
António Costa, de vuelta a la política nacional, se convierte en el primer presidente del Gobierno de Iberia. Teresa Ribera será su vicepresidenta. Montenegro es elegido secretario general de Naciones Unidas y Pedro Sánchez sucede a Costa en la presidencia del Consejo Europeo. Su tarea será salvar los restos del naufragio europeo y preparar la refundación. Otros 11 españoles y otros 5 portugueses conforman el primer Gobierno del nuevo país. La nueva Constitución otorga el 30% de los escaños de diputados y senadores a las regiones portuguesas. El 30 de diciembre de 2029 Costa promete el cargo ante el rey Felipe VI en el Palacio Nacional de Ajuda, donde la Casa Real se había trasladado tras el sí a la Constitución en el referéndum de septiembre. Ese mismo día el ex presidente José María Aznar es extraditado desde Argentina tras la derrota de Javier Milei. Aznar había liderado un intento de golpe de Estado en julio de 2028. En prisión le esperaba Manuel Marchena, el otro líder de los golpistas.
Julio de 2030: Iberia está en la final del Mundial fútbol. Los íberos habían ganado en semifinales a Alemania en el Estadio Do Dragao de Porto cuatro días antes en un partido agónico resuelto en la prórroga con un gol de cabeza de Cristiano Ronaldo. Es su último gol como profesional, en su séptimo mundial. Tiene 44 años. Un mito.
En la final, en Madrid, con Cristiano lesionado, Iberia sale sin un 9 clásico después de una ceremonia de clausura donde Mariza y Rosalía estrenan el nuevo himno nacional. La letra es un poema inédito de José Saramago. El escritor había dejado un sobre en una notaría de Lanzarote con la orden de que fuera abierto si se producía la fusión ibérica. Enfrente, la Francia de Le Pen, una selección que había forzado por ley la participación de sus jugadores, porque algunos habían dejado de acudir por motivos políticos. En el palco, Marine Le Pen junto a Felipe VI y Antonio Costa.
El 11 ibérico que pasa a la historia lo forman el veterano Diogo Costa bajo palos; Geovany Quenda, Pau Cubarsí, Robin Le Normand y Nuno Mendes en defensa; Pedri, Vitinha y Bruno Fernandes en el centro del campo; Nico Williams, Lamine Yamal y Rodrigo Mora en punta. Es una mezcla de los finalistas del anterior Mundial.
Pedri y Vitinha juegan, dicen los grandes cronistas de Guardian, Clarín y La Gazzetta, el mejor partido de sus vidas. Pero empieza mal. El árbitro, italiano y de confianza del presidente de la Fifa, Infantino, permite el juego sucio de los franceses y pita un penalti inexistente. La imagen del VAR es clara. Quenda sólo toca balón, pero el árbitro no rectifica. Las protestas de los ibéricos se saldan con la expulsión de Cubarsí. Francia marca. Le Pen salta eufórica. Iberia pierde, juega con 10 y tiene 75 minutos por delante. El Bernabeu está en silencio.
El caos se apodera de las filas ibéricas. Costa salva un mano a mano con Mbappé, que poco después tira al palo. Iberia se desmorona sin la pelota. El seleccionador, Roberto Martínez, responde a la expulsión de Cubarsí enviando al banquillo a Bruno Fernandes y metiendo a Zubimendi, no a otro central. Al equipo le cuesta ordenarse, hasta que Vitinha y Yamal retrasan sus posiciones, ayudan a sacarla limpia e Iberia se va quitando de encima el asalto francés.
Abrir la lata cuesta 20 minutos más. La abre Pedri, el iluminado de la noche, cuando frota la lámpara. El gol del tinerfeño (primer capitán de Iberia, que se había perdido por lesión la final del Euro de 2024 y la final mundialista de 2026) es estratosférico, el heredero del de Maradona de 1986 contra Inglaterra. La retransmisión conjunta de la nueva televisión pública puesta en marcha a toda prisa estalla con los gritos de Futre y Camacho. Ese gol calma los nervios de un equipo que sabe que esa noche no sólo carga en sus espaldas la responsabilidad de una final mundialista (España había ganado en 2010 y Portugal en 2026).
Con Pedri en estado de gracia, Vitinha toma el mando de las operaciones en el centro del campo y Zubimendi ayuda a Le Normand. El pequeño medio del PSG entiende entonces que deben juntarse por dentro, dejar que Mora pique como 9 falso y alimentar las bandas. Es un equipo liviano que no puede encerrarse atrás. No tiene cuerpo para eso. Sería aplastado. Desde la banda, Roberto Martínez pide cautela. Los medios ponen orden. Saben que tienen que adelantar líneas y presionar aunque estén en inferioridad. Debe ser un partido en campo francés. Son pesos pluma, duendes. Parecen, como decía Johan Cruyff, de dibujos animados. El joven Mora y Yamal (que atrae las patadas, que parece que las busca tirando un caño tras otro, que provoca y provoca hasta desquiciar a Camavinga, Hernández y Rabiot) vuelan delante mientras el viejo Diogo Santos mantiene prietas las filas. Le Normand, pilar toda esa noche, se mantiene como único central. Es un 3-3-3 ó 3-5-1, un dibujo extraño cuando se juega con 10 y que Francia no termina de descifrar. Se sufre en los córners (que se defienden con una táctica rarísima pero efectiva, dejando a 5 jugadores arriba para vaciar el área).
En la segunda parte, con Iker Merino en el sitio de un Nico Williams que se va al banquillo al descanso, lesionado y reventado a patadas que el árbitro nunca castiga, todo empieza a funcionar. El tiki-taka con acento luso de unos jugadores que no han jugado ni 10 partidos juntos arrasa a Francia. El empate del descanso es un espejismo. Mora, que se disputa el trono del fútbol mundial con Yamal, hace dos goles de genio en 10 minutos y Francia se resquebraja. El pequeño portugués nunca está, pero siempre aparece. Es un asesino certero y silencioso. Yamal, con grapas en la ceja izquierda tras un codazo de Rabiot, marca el cuarto en una contra lanzada por Quenda. Le Normand el quinto, de un cabezazo tremebundo a la salida de un córner. El central lo celebra enseñando a la cámara un tatuaje en su brazo: “Résistance”. Le Pen insulta a Costa, que sonríe. El árbitro italiano expulsa a Le Normand. Faltan 14 minutos. Mbappé protesta la expulsión y abandona el campo con Le Normand. También es expulsado. Juegan 10 franceses contra 9 ibéricos o íberos. Yamal sigue tirando caños hasta que Rabiot, desencajado, con los nervios hechos trizas, pide el cambio. Vitinha rompe la escuadra para el sexto cuando el partido muere. Iberia es campeona del mundo. Los franceses se echan a las calles contra Le Pen.
Montenegro (muy futbolero) y Sánchez (muy poco futbolero) ven el partido juntos desde Bruselas.- Lo hicimos, Pedro.- No hemos acabado, Luís. Hay que tomar Roma.- ¿Qué?- Meloni caerá pronto. He hablado con el viejo Mario.- Estás mal, Pedro.- No. Hay que hacerlo, lo sabes.- ¿Y la capital?- Tranquilo, la capital seguirá en Lisboa.
A la muerte de Felipe VI en 2048, la heredera, la princesa Sofía, renuncia al trono. Sus dos hijas también. Su hermana Leonor había muerto en Polonia cuando su avión de combate fue alcanzado por uno ruso. La Monarquía se extinguía. El referéndum dio paso a la República Federal Italo-Ibérica tras la fusión con Italia en 2035, última obra de Mario Draghi. La nueva Europa se haría uniendo sus antiguas piezas. En 2050 la República Federal Italo-Ibérica firmaba un acuerdo de federación con la República Escandinava y la República del Benelux. A la nueva entidad la llamaron República Federal Europea.
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El tren Madrid–Lisboa ya tiene hoja de ruta europea. La Comisión adoptó a finales de octubre de 2025 una decisión con hitos y plazos para completar la conexión de alta velocidad Madrid–Lisboa antes de 2034.
El “ibérico” ya existe en la energía. Bruselas aprobó en 2022 el mecanismo España–Portugal para abaratar la electricidad en plena crisis (la famosa “excepción ibérica”) y en 2023 autorizó cambios para prolongar el esquema en el mercado eléctrico ibérico (MIBEL).
Hay tratado, cumbres y papel firmado. El Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Portugal entró en vigor el 11 de mayo de 2023. Y en la XXXV Cumbre (Faro, octubre 2024) se firmó una declaración conjunta y múltiples acuerdos sectoriales.
Mapa de poder
Quién manda
Los parlamentos y las constituciones de ambos países (porque sin reforma constitucional y ratificación democrática no hay Iberia).
El Consejo Europeo y los Estados miembros, porque cualquier cambio de tratados (o encaje jurídico) exige unanimidad en la práctica.
La maquinaria jurídica de la UE, que puede encajar cambios por dos carriles: revisión de tratados (art. 48) o, si se interpretara como “nuevo Estado”, vía adhesión (art. 49).
Quién gana
La “España vaciada” y el interior portugués si se diseña Iberia como proyecto de reequilibrio territorial (más mercado laboral transfronterizo, servicios compartidos, infraestructuras con escala).
Las empresas y redes que hoy chocan con duplicidades: energía (MIBEL), ferrocarril (corredores), puertos (atlántico), defensa industrial, I+D.
Europa, porque una Iberia federal sería una forma quirúrgica de ganar capacidad de acción sin inventar otra “Europa a dos velocidades”: un experimento de integración profunda dentro del marco común.
Quién pierde
Los intermediarios de la frontera: burocracias redundantes, costes regulatorios y “pequeños peajes” administrativos.
El nacionalismo, que vive de la sospecha permanente (“nos van a absorber / nos van a mandar”) en vez de vivir de resultados.
La comodidad política: Iberia obligaría a repartir poder de verdad (capitalidad, sedes, idiomas, símbolos, fiscalidad, justicia).
A quién seguir
Pedro Sánchez y Luís Montenegro, porque sin decisión política en Madrid y Lisboa esto no pasa de tertulia.
DG REGIO (cohesión y regiones): si Iberia va en serio, tiene que ser un plan de convergencia territorial, no un “megaproyecto centralista”.
Apostolos Tzitzikostas, comisario de Transporte y Turismo sostenible: la integración real se nota cuando moverte de Braga a Salamanca es tan normal como de Sevilla a Granada.
Dan Jørgensen (energía) y el equipo de DG ENER: el laboratorio ibérico de energía es de lo más parecido que tiene la UE a “un mercado único que funciona” en crisis.
Próximas batallas
El “cómo” jurídico en Bruselas: revisión de tratados (art. 48) o encaje por sucesión/continuidad (hay precedentes de cómo la UE gestionó grandes cambios territoriales, como la reunificación alemana, aplicando derecho comunitario al territorio ampliado con ajustes transitorios).
El “cómo” político en Iberia: modelo federal (dos lenguas estatales, cámaras territoriales, reparto de sedes, autonomía robusta).
El “para qué”: ganar peso en Europa y como gran potencia europea del frente atlántico.
Radar geoeconómico
Energía: el mecanismo ibérico llegó a asociarse a fuertes caídas del precio spot en el periodo 2022–2023 en análisis académicos (con efectos que luego dependen del diseño y del momento de mercado).
Movilidad: objetivo político-técnico ya escrito: Madrid–Lisboa por alta velocidad en 2034.
Integración real: cada cumbre suma acuerdos; el Tratado de Amistad y Cooperación está vigente desde 2023.
El análisis: por qué Iberia (y por qué ahora)
Iberia ya existe. MIBEL, cumbres, tratado, proyectos ferroviarios, coordinación turística, interconexiones. La Península está haciendo integración por piezas.
El problema de la integración por piezas es que no tiene volante: cuando llega una crisis (energía, cadenas logísticas, defensa, demografía), cada uno vuelve instintivamente a su caja nacional.
Iberia sería exactamente eso: poner volante, frenos y tablero a algo que ya circula.
La frontera “más amable” de Europa sigue siendo una frontera. España y Portugal presumen —con razón— de tener una de las fronteras más antiguas y estables. Pero estabilidad no es lo mismo que dinamismo. Hoy la raya es, en demasiados tramos, una frontera de baja densidad: poco tren, poca industria compartida, poca universidad transfronteriza, servicios duplicados y a la vez insuficientes. Un Estado federal ibérico no “borra identidades”: borra costes.
El tamaño sí importa. En Bruselas, la capacidad de influir no se mide solo por el PIB y población: se mide por coherencia estratégica, masa crítica administrativa, continuidad de políticas y capacidad industrial.
Iberia permitiría:
Planificar energía y redes como una sola “isla” europea (que ya lo es en la práctica).
Unificar estrategia atlántica (puertos, logística, cables, datos, defensa marítima).
Convertir la inversión en infraestructuras en un proyecto peninsular —no en dos listas nacionales que se pisan o se ignoran.
Iberia es un proyecto europeísta, no anti-europeo. El iberismo del siglo XXI sólo tendría sentido como un europeísmo con esteroides: unificar para encajar mejor en el mercado único, en la unión energética, en la movilidad, en la defensa común.
Y sí: existe una tradición histórica e intelectual de “iberismo” como propuesta política-cultural de unión peninsular.
Hay una forma de hacerlo sin que Portugal “desaparezca” y sin que España “se rompa”.
Iberia sería así:
Monarquía parlamentaria hasta la muerte de Felipe VI, cuando se decidiría en referéndum la continuidad monárquica o la instauración republicana.
Parlamentarismo bicameral con una cámara territorial (Senado) con amplias competencias.
Reparto de sedes (política, judicial, regulatoria, financiera) entre Barcelona, Madrid y Lisboa. Canarias ya lo hace.
Blindaje constitucional de autonomías y provincias.
Los pasos se harían con referéndums claros, con umbrales de voto y por fases.
Iberia es un proyecto romántico, pero harán falta notarios.
Impacto en España y Portugal
Menos periferia: Galicia, Extremadura, Castilla y León, Alentejo, Centro y Norte de Portugal dejarían de ser “fines de línea”.
Más mercado laboral real: homologaciones, servicios públicos interoperables, fiscalidad y seguridad social coordinadas (hoy se avanza, pero a trompicones).
Más Europa: Iberia sería el primer gran “salto de escala” interno en la UE en décadas, un precedente útil en un continente que envejece.
Lecturas recomendadas
La Iberia: memoria sobre la conveniencia de la unión pacífica y legal de Portugal y España — Sinibaldo de Mas. 1851.
História da Civilização Ibérica — J. P. Oliveira Martins (1879). Dicionário de Historiadores Portugueses.
Cartas peninsulares — J. P. Oliveira Martins (edición póstuma; hay ediciones históricas como 1895/1924).
A Jangada de Pedra (en español La balsa de piedra) — José Saramago (1986) — novela alegórica muy leída en clave iberista.
Sobre el iberismo y otros escritos de literatura portuguesa — César Antonio Molina (Akal, 1990; con prólogo de José Saramago).
Ensayos iberistas — José Manuel Cuenca Toribio (CEPC, 1998).
El nuevo iberismo: Iberia redescubierta — José Antonio González Alcantud & Pablo González Velasco (Almuzara, 2022).
Repensar Iberia: del iberismo peninsular al horizonte europeo — Ramón Villares (Pasado & Presente, 2024).
Iberia, tierra de fraternidad: 25 voces para relanzar un proyecto… — (obra colectiva; coord. Jaume Reixach, Pablo Castro, Pablo González Velasco; 2021).
Portugal e Espanha: uma nova estratégia ibérica — (El Trapezio, 2023; enfoque de cooperación/alianza ibérica).
BREAKING: Sugars essential for life have been found in pristine asteroid Bennu samples collected by NASA’s OSIRIS-REx spacecraft. Combined with previous detections of amino acids and nucleobases, we see that life’s ingredients were widespread throughout the solar system: https://t.co/Tb3HpwZG9J
More on the study led by Yoshihiro Furukawa of @TohokuUniPR⤵️
@RAEinforma Es correcto decir "el piloto ganó la 50 edición de este campeonato" en lugar de "quincuagésima". ¿Son equivalentes? ¿Hay que decir "la edición número 50"?
Aumentar el gasto en defensa del 2 % al 5 % del PIB es un objetivo arbitrario para satisfacer a Trump. No se justifica para conseguir las capacidades interoperables fijadas por la OTAN ni realista alcanzarlo sin cuestionar otros objetivos sociales. Hace bien España en oponerse.
🇪🇸 El 12 de junio de 1985, España apostó por un futuro común 🇪🇺
A lo largo de generaciones y regiones, Europa ha creado oportunidades y transformado vidas.
España ha contribuido a enriquecer Europa con su cultura, sus vínculos globales y su espíritu único de convivencia.
@zumbalacandela @CanarioToday Vienen, dejan la playa sucia, protagonizan peleas de borrachos, se meten de todo... y cuando cumplen 65 años, se compran una propiedad en España, retroalimentando la crisis de la vivienda.
@josejavierespa@eldebate_com Es q lo q habría que hacer es peatonizar todas las ciudades y que solo puedan circular taxis y autobuses. Que hay peña que va en coche al supemercado de la esquina. Ciudades donde se pueda pasear, ir en bici... sin ruidos, humos y usando todo el espacio q los coches nos quitan.
@CanarioToday a las familias canarias. Porque ya le digo yo que la gente que vive en 3se barrio, gran parte inmigrantes, tienen tiendas, negocios y pagan sus impuestos. Sus hijos van a colegios públicos de la zona y no dejan la puta playa hecha un cristo.
@CanarioToday Lo q sí que está llena la zona es de alemanes, ingleses, nórdicos. Ojo, nada en contra de nadie, pero estos últimos sí son los causantes de la subida de precios en los supermercados de la zona y la comstruccion de hotales donde había edificios residenciales. Hechos q sí afectan