Si alguna vez quieres saber cuánto te quiere alguien, fíjate en lo que hace por ti el día de tu cumpleaños. No por el regalo ni por cuánto gasta, sino por las ganas que tiene de hacerte sentir especial.
“Escucha a tu cuerpo”
Mi cuerpo: renuncia a tu trabajo, vete a vivir al campo, hazte amigo de los animalitos, olvídate de las responsabilidades y vuélvete uno con los árboles.
Nunca olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca y sobretodo, agradezcan a Dios por eso.