A ver, os contesto a los que no sabéis sumar. El Real Madrid va a firmar a Cucurella, Dumfries, Konate y Bernardo (que no cobrarán en gominolas) para “sustituir” a cuatro tipos que fichó hace un año por 200 millones de euros (Trent, Huijsen, Carreras y Mastantuono). Sin vender a ninguno. Ante eso no hay Apollo ni hostias. No se puede competir. Asimiladlo y ya está. El Atleti anda en otro punto. Y casi el 100% de las veces que entre el Real Madrid en puja, tendrás las de perder. Fin de la historia.
@Luiskar65@DaveVader79 Es una lástima que el Atlético Madrid permita que medios que desprecian sistemáticamente al Atleti tengan puertas abiertas y máximas facilidades, mientras que los que queremos lo mejor para la institución y respetamos a sus aficionados, no tenemos esos privilegios. Ojalá cambie.
He conocido esta semana a varias personas (que no son ni del Atleti ni de la Real) que van a Sevilla porque les han dado entradas de la Federación. Joder...
@JoseCarrasco_98@JoseCarrasco_98 qué tal crack? Tengo delantera con Mika del Villarreal, budimir, y luiz vazques. Tengo em mercado q Vanat, ¿ me lo recomiendas? Enhorabuena por el canal!!
El 23 de mayo de 2015 se inauguró, tras más de una década de obras, la estación de metro Municipio en Nápoles. La ciudad miraba al futuro, pero también al pasado. La construcción permitió descubrir el puerto romano, más de 3000 objetos y, sobre todo, 7 impresionantes barcos 🧵👇
Jugar a ganar
Hace unas semanas me apunté a un curso de ping-pong. Este hecho podría ser de lo más intrascendente, si no fuera porque la mayoría de mis compañeros de juego son niños (niños que juegan mejor que yo, por cierto).
Y verlos jugar me ha abierto una nueva perspectiva: Ellos juegan a ganar.
Se han apuntado al curso para ser mejores, para competir en el futuro, para lograr algo, lo que sea, pero lograr algo.
Sin embargo, yo no. A mis casi cuarenta años, mi ambición en el mundo del tenis de mesa está bajo mimos, si me apuras, no tengo ni siquiera interés en jugar partidos.
A mí, lo que me gusta es pelotear. Solo pasar la pelota de un lado a otro de la mesa, sin intención de ganar el punto, solo pasar ese pequeño círculo blanco una y otra vez por encima de la red. Porque cuando eso sucede, mi cuerpo se deja llevar y la mente desaparece. Entro en un estado de concentración donde solo hay movimiento, allí desaparecen las tareas del día a día, la ansiedad, el miedo. No sé si jugar al tenis de mesa se puede considerar una forma de meditación, pero para mí lo es.
Pero lo más curioso, lo que me tiene absolutamente fascinado, es lo que sucede al final de cada clase. Cuando echamos un partido, esos mocosos llenos de saques sibilinos, de efectos indescifrables y de mates a velocidades que mi miopía no puede seguir... pierden conmigo.
No lo hacen por mis dotes deportivas, sino por una sencilla razón: juegan a ganar.
Intentan siempre ganar. En cada punto, en cada saque, en cada revés. Y eso, paradójicamente, les hace perder. Se ponen nerviosos, les entra la ansiedad, fallan lo que nunca fallarían en un peloteo. Son menos buenos por intentar ser los mejores.
Les veo y me siento representado: recuerdo a ese joven escritor jugando a ganar. Yendo a por todas, escribiendo para triunfar... y perdiendo.
Y me doy cuenta de quizás ese sea el secreto, jugar a ganar es un contrasentido. En el ping-pong y en la vida solo hay una manera de triunfar: aprender a jugar por jugar.
Soy Jorge Corrales, escritor, y hago estas #ColumnasAlVacio.
Si te gustan, por favor, retuitea este tuit para que más gente lo lea.