Nunca olviden el tremendo privilegio que es estar sanos, tener trabajo y comida. No lo minimicen, ni lo pierdan de vista nunca y sobretodo, agradezcan a Dios por eso.
Me había mantenido al margen porque sé que muchos de mis hermanos hondureños esperan que el nuevo gobierno haga algo por la seguridad.
Pero escuchar al nuevo Ministro de Seguridad defender los “derechos humanos” de los criminales, es triste, de verdad.
Miles de hondureños morirán por culpa de estas personas.
No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.