He terminado de leer el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia y debo confesar que fueron luces y deslumbres para mí. Como católico y ciudadano me veo en la obligación de desglosar un poco lo dulce y acibarado que me dejó éste que debería ser nuestro norte sociocultural.
«La Iglesia siempre recordó a los gobiernos y a sus jefes que eran deudores de Dios, que la persona humana y la familia son -de derecho- anteriores al Estado, que éste no podía avasallarlos o disponer de ellos a su gusto;
«Al alejarse de Dios, los hombres han perdido la sabiduría. Todos los gobiernos humanos se han derrumbado, arruinados por el orgullo o la búsqueda insaciable de los bienes materiales»
— Mons. Marcel Lefebvre
«Persuadíos íntimamente que la extensión del Evangelio y la irradiación de Nuestro Señor, se realizan también a través de estos medios que transforman la vida social»
«Si pensáis que no tenéis que ocuparos de estas cosas, que os parece que están al margen del ministerio sacerdotal, es que os habéis forjado una idea del pastor demasiado estrecha y equivocada»
— Mons. Marcel Lefebvre
Sobre la participación cristiana en sindicatos y cooperativas
«Debemos tener ese "sentido de Cristo", compuesto de un amor paterno y materno que entiende instintivamente lo que hace falta para que el reino de Nuestro Señor avance en las almas, que adivina y previene el peligro de la ceguera espiritual y de la corrupción de los corazones»
Sólo hay algún caso en el que está atestiguada la comunión en la mano, y no es representativo de una Tradición asentada. En la Antigüedad se recibía la comunión bajo las dos especies (eso sí se abandonó después) y en muchos casos las especies se mezclaban (conmixtio) antes de la Comunión. Es evidente que no se podían recibir en la mano.
En los ritos orientales lo que más se ve es la comunión por medio de una cucharilla con la que el sacerdote deposita en la boca del comulgante ambas especies.
En algunos casos se ha hablado de la recepción de la hostia en la palma de la mano, a veces sobre un lienzo, para sumirla después directamente, sin agarrarla con los dedos.
La comunión en la mano actual viene históricamente de países con tradición protestante. No hay continuidad con ninguna tradición antigua.
Es de esperar que algún día la Iglesia retire el permiso para poder comulgar así.
Tres conclusiones del cierre de la visita del Papa en Barcelona:
1. La belleza es objetiva.
2. La ciudad más ultraprogresista de España ha tenido mayor sensibilidad litúrgica y estética que el Madrid de los acentos de Ayuso.
3. Que la herida de la belleza nos siga maravillando -tras todo un proceso de aculturación en una sociedad tanática y posmoderna donde lo grotesco y lo feo son preponderantes- indica que esa herida refleja algo divino: lo sublime.
El discurso del papa León XIV en el Congreso ha sido superlativo. Con serenidad y firmeza, ha alzado su «voz profética» en contra de la legislación que promueve la «cultura de la muerte». Ha apelado, de hecho, a la ley natural, recordando que hay principios inmutables y eternos que no son susceptibles de ser puestos en cuestión por la mayoría democrática del momento.
En fin, hoy Dios ha hablado por boca de León, advirtiendo a los políticos que la vida humana es un «bien fundamental» y que, por lo tanto, debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural.
Estoy impresionado por el rotundo éxito de la visita del papa León XIV a España. Ciertamente, algunos elementos de la organización eran innecesarios, especialmente la actuación de unas piezas de «Godspell»; aunque ésta no se mezcló con la adoración eucarística, fue grotesca y sólo sirvió para que aquellos que insultan al Papa todo el año lo volvieran a hacer, llamándole masón, satanista y otras «lindezas».
Siempre defenderé el «espíritu crítico» en la Iglesia católica; si no existiera, estaríamos en una secta. Yo mismo he criticado algunas cosas de este y del anterior pontificado, o sea, dando la cara y no detrás de la comodidad de un pseudónimo. Ahora bien, muchos confunden el «espíritu crítico» con el «hooliganismo crítico», y, por lo tanto, son incapaces de valorar positivamente la espectacular recepción que España está dando al Vicario de Cristo, o la amplísima cobertura mediática, o los 600.000 jóvenes que el sábado estuvieron adorando a Jesús sacramentado, o el casi millón y medio de personas que han asistido a la misa de este domingo, o que no se hable de otra cosa que de León XIV en todos los rincones de esta España tan castigada por el secularismo, el relativismo y el indiferentismo religioso.
¿Seguirá habiendo algunas cosas que no me gusten? Sí, ciertamente, como ocurre siempre en la vida, pero me he propuesto subrayar, de este viaje apostólico, todo lo que me parezca útil y bueno para la «edificación» del Cuerpo místico de Cristo.
Vídeo: @el_pais
Découvrez le premier épisode de TRADITIO – Pour l'amour de l'Église, une série documentaire consacrée à la vie et à l'apostolat de ses prêtres à travers le monde.
Intitulé Une œuvre de foi, ce premier épisode est consacré au sacerdoce catholique, à l'histoire de la FSSPX et à la formation sacerdotale dans ses séminaires internationaux. Il propose de découvrir la vocation du prêtre, son rôle dans l'Église et le chemin qui conduit de jeunes hommes à consacrer leur vie au service de Dieu et des âmes.
Réalisé sur une période de deux ans par deux jeunes étudiants de Suisse et d'Allemagne en collaboration avec la Maison générale de la FSSPX, ce documentaire ouvre une série en trois volets retraçant l'apostolat de la Fraternité à travers le monde.
Sous-titres disponibles en plusieurs langues.
Sur la chaine YouTube FSSPX Actualités : https://t.co/cmvCeLI9CJ
No soy "lefebvrista", jamás conocí un grupo llamado de esta manera. Lo que sí puedo asegurarte, sin ningún tipo de temor (solo el debido a Dios), y con plena convicción, que voy a Misa en la FSSPX y comparto con ellos la única Fe católica bimilenaria. Y creo, como Monseñor Schneider, y muchísimos otros, que Monseñor Lefebvre es un verdadero santo:
"Muchas veces permite también la divina Providencia que hombres justos sean expulsados de la Iglesia católica por la agitación y las intrigas de los de mente carnal. Y si sobrellevaren con paciencia tal injusticia o contumelia, mirando por la paz eclesiástica, sin introducir novedades cismáticas ni heréticas, enseñarán a los demás con qué verdadero afecto y sincera caridad debe servirse a Dios. El anhelo de tales hombres es el regreso, pasada la tempestad, o, si no les consiente volver, porque no ha cesado el temporal o hay amago de que se enfurezca más con su retorno, se mantienen en la firme voluntad de mirar por el bien de los mismos agitadores, a cuya sedición y turbulencia cedieron, defendiendo hasta morir, sin originar escisiones, y ayudando con su testimonio a mantener aquella fe que saben se predica en la Iglesia católica. A éstos CORONA secretamente el Padre, que ve lo interior oculto. Rara parece esta clase de hombres, pero ejemplos no faltan, y aun son más de lo que puede creerse. Así, la divina Providencia se vale de todo género de hombres y de ejemplos para la salud de las almas y la formación del pueblo espiritual." (San Agustín, La Verdadera Religión, VI, 11)
Primer viernes de junio, del Sagrado Corazón de Jesús, su mes.
Señor, que tu Cruz sea mi refugio, arma, consuelo y descanso;
vuelva fuerte mi alma y el corazón manso.
¡En Vos confío!
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León XIV ha nombrado a María Montserrat Alvarado prefecta del Dicasterio para la Comunicación.
Desde la promulgación de «Praedicate Evangelium» (2022), es legal que un seglar dirija un dicasterio, excepto los más «esenciales», como, por ejemplo, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que, por su propia naturaleza, exige que sea regido por alguien que participe del sacramento del orden. Sin embargo, a nivel teológico, sigue sin parecerme adecuado que incluso la prefectura de un dicasterio menor como éste sea ocupada por un seglar.
La Curia vaticana no es una mera estructura administrativa o empresarial, sino una especie de «extensión» del gobierno del papa. Aunque el Dicasterio para la Comunicación no realice actos legislativos o judiciales y parezca un organismo meramente técnico y no jurisdiccional, lo cierto es que la Sra. Alvarado ejercerá una jurisdicción administrativa efectiva y tendrá, aunque de modo interno, un poder real sobre los obispos, sacerdotes y religiosos que trabajen en dicho dicasterio.
En fin, todo prefecto de un dicasterio, sea cual sea éste, actúa con «potestad vicaria» en nombre del Romano Pontífice. Por lo tanto, con este último nombramiento, se obra una separación de la potestad de gobierno respecto del orden sagrado, del cual, por cierto, emana, por connaturalidad, el «munus regendi» de la Iglesia, jerárquicamente ordenada.
La lástima aquí es que haya católicos mayores y ya confirmados que no tengan claro que el Santo Sacrificio de la Misa no es un oficio para la asamblea, sino para Dios. No se requiere público para que ésta se pueda dar.
Archbishop Lefebvre’s Letter to a Sedevacantist:
English:
Écône, 19 May 1988
Dear Mr. Laurençon,
You have adopted the radical solution in your judgment about the Pope, and so for you there is no longer a Pope.
It is a solution that simplifies the problems.
As for us, we prefer to leave this judgment to God and to act as if the Pope were Pope, while condemning his words, his writings, and his acts, which are those of a bad shepherd.
It is a more difficult solution, but it seems to us more in keeping with reality, and it allows us to make efforts so that Tradition may return to Rome.
Our contacts with modernist Rome have no other purpose.
We must indeed pray to Our Lady of Fatima so that the Reign of Our Lord may come.
Believe that I am praying for you and that I ask God, through Mary, to bless you.
+ Marcel Lefebvre
French:
Écône, le 19 Mai 1988
Cher Monsieur Laurençon,
Vous avez pris la solution radicale dans votre jugement sur le Pape et ainsi pour vous il n’y a plus de Pape.
C’est une solution qui simplifie les problèmes.
Pour nous, nous préférons laisser ce jugement à Dieu et agir comme si le Pape était Pape, tout en réprouvant ses paroles, ses écrits et ses actes qui sont ceux d’un mauvais pasteur.
C’est une solution plus difficile, mais qui nous semble plus conforme à la réalité et qui nous permet de faire des efforts pour que la Tradition revienne à Rome.
Nos contacts avec la Rome moderniste n’ont pas d’autre but.
Nous devons bien prier Notre Dame de Fatima afin que le Règne de Notre Seigneur arrive.
Croyez que je prie pour vous et que je demande à Dieu par Marie de vous bénir.
+ Marcel Lefebvre