EEUU invadió Máxico, lo federalizó, les robó 2/3 partes de su territorio, sus empresas sacan cada año el oro que España sacó en toda su historia con lña diferencia de no construir ni invertir nada en el país, sus agencias de inteligencia y bancos sostienen el narcotráfico... Pero su problema es el populismo y su dependencia.
Que asco de pellejo apátrida y traidor.
He aquí el esperpéntico aquelarre de Bad Bunny en Madrid, arte degenerado y nihilista para estupidizar a la masa con una cacofonía industrial cargada de un lenguaje depauperado y semianalfabeto, canto a la perversión moral y «vómito» de las débiles categorías mentales del autor.
Los cánones de belleza han evolucionado a matryoskas bisturizadas con las pintas de una prostituta rusa y la personalidad de un percebe de sofá. Los chavales tienen el gusto atrofiado de tanto filtro porque la menos puta quiere ser una mezcla de Kim Kardashian y el payaso de IT.