Estudiantes de periodismo, no dejen de leer esta columna de @DCoronell y en lo posible sigan su ejemplo. Si estudiaron esta carrera para ganar un salario arrodillados a los intereses de sus jefes, están a tiempo de cambiar de facultad.
Jacob Coxon es un investigador de OpenAI, especializado en seguridad.
Renunció esta noche a Anthropic. Dice que las compañías van en camino de una súper inteligencia que muy pronto podrá hackear todo.
“Las personas que están construyendo IA creen sinceramente que podría matarnos a todos para finales de la década”.
Aquí pueden leer completo el hilo 🧵 de su denuncia. Pueden usar el traductor de Twitter si lo necesitan.
Feliz noche y felices sueños para todos.
El daño que le hizo Pablo Escobar a Colombia, además de ser un asesino y narcotraficante, fue dejarnos la cultura traqueta, la aspiración de un montón de gente a querer ser como él, y la exaltación de la criminalidad, la ilegalidad, el bandidaje y las drogas.
El ingeniero que construyo Claude Code acaba de soltar un video de 28 minutos donde te enseña a escribir prompts que realmente funcionan
He visto cursos de 300 dolares que no llegan ni a la mitad de lo que explica en los primeros 10 minutos
Archivos CLAUDE.md, atajos de memoria, sesiones paralelas y patrones de prompting que cambian el juego
Todo en un solo video y completamente gratis
Da igual si eres principiante, desarrollador o ya llevas meses usandolo
Esto te va a hacer usar Claude como nunca antes
En Brasil están atribuyendo el declive de su selección de fútbol al avance del evangelismo. Y no me parece descabellado pensarlo. Por lo siguiente:
1. El fútbol brasileño tenía una identidad enraizada en la exuberancia, fiesta y colorido propios de una cultura hija del sincretismo entre lo católico y los imaginarios religiosos de origen africano. Cuando Brasil arrasaba en los mundiales sus jugadores llegaban a los estadios cantando samba y tocando tambores afrobrasileños. El juego en la cancha no era más que la extensión del festejo. Pero así era cuando los jugadores eran católicos y practicantes del sincretismo afrobrasileño. Hoy los jugadores de Brasil son mayormente evangélicos. Y el evangelismo, dada su matriz dispensacionalista y su escatología cerrada, expulsa toda forma de sincretismo: de diversidad. Es decir, acaba con el fútbol-fiesta. Los actuales jugadores de la selección brasileña llegan rezando a los partidos...Ahora tocar los tambores e invocar los santos del sincretismo afrobrasileño es cosa del diablo. Está muy mal visto. Se volvieron tristes, marciales y predecibles. Tanto en sus vidas como en la cancha.
2. En el catolicismo cuando uno se equivoca o le va mal debe reflexionar y buscar causas para mejorar. En la escatología evangélica ya todo está escrito. Si ganan el mundial es porque Dios así lo quiso. Y si pierden estrepitosamente como ahora es porque los tiempos de Dios son perfectos...En tales condiciones el jugador nunca es responsable, en última instancia, de los malos resultados. Se busca ganar y mejorar, pero siempre pensando en que pase lo que pase todo está en manos de Dios quien de antemano determina lo que va a pasar.
3. El evangelismo que llega a Brasil (y al resto de América Latina) es individualista. Es una religiosidad que articula la noción calvinista del esfuerzo individual como devoción por Dios, con la teología de la prosperidad neopentecostal. El evangélico privilegia lo individual frente a lo colectivo. La salvación es de cada uno. El fútbol brasileño de los Pelé, Garrincha, Zico, Ronaldo, Romario, Rivaldo y Ronaldinho (cuando Brasil era insuperable en la cancha) tenía un componente profundamente colectivo tanto en su aspecto táctico como estético. Cosa muy difícil de cultivar hoy en jugadores evangélicos que se ven a sí mismos como actores individuales cada uno en búsqueda de su salvación privada.
4. El evangelismo es severo y castigador. Mientras que el catolicismo (sincrético) que imperaba en Brasil era abierto y matizado. Esto amplía la creatividad y la búsqueda de distintas opciones. El futbolista brasileño del jogo bonito era ante todo creativo. Veía los partidos cerrados como algo a superar creando e inventando jugadas. Hoy, con jugadores evangélicos, la selección brasileña luce predecible y sin imaginación.
En fin, invito a que sigan el debate que hay hoy en Brasil en relación a lo que consideran son los efectos nocivos del evangelismo en la identidad de su fútbol. Porque ese debate puede extrapolarse a muchos otros ámbitos de esa sociedad. Y, por tanto, a cualquier otro país latinoamericano donde el evangelismo haya sustituido a la matriz católica (sincrética) como religiosidad mayoritaria. Al final, estos discursos de odio, vaciamiento democrático y destrucción de lo público que vemos en nuestros países no vienen de la nada.
#Análisis Las iglesias evangélicas también se están tirando el fútbol en Latinoamérica. Eso es lo que creen en Brasil por el nuevo fracaso de su equipo y es algo que podría aplicar además para la Selección Colombia, con buena parte de los jugadores influenciados por esa religión.
La estrategia de los mercaderes de la fe ha sido exitosa porque han logrado reclutar a futbolistas que no solamente les sirven de propagandistas sino que les “aportan” jugosos diezmos.
Y aunque muchos lo aplaudían porque supuestamente teníamos jugadores “mejor comportados” como Falcao, la reciente declaración tras la eliminación del mundial de Daniel Muñoz, uno de los creyentes de estas iglesias en Antioquia, muestran la mediocridad que esta forma individualista de ver el mundo ha traído también al equipo de fútbol.