–No era alguien pequeño, su estatura estaba en el promedio, sin embargo, si llegaba a compararse con Frank era indudablemente más bajito.–
¿Qué quieres esta vez?
–Cuestionó, pues de nada servía ofrecerle dinero, talves armas o equipo, pero estaba seguro no querría eso.–
En realidad le gustaba oírlo, especialmente cuando se ponía de malas.
— Dalo por hecho, pero… —dejó la taza de café un momento para dirigirse hasta el rubio, colocando su enorme figura al costado de este mismo—. ¿Qué gano a cambio?
Murmuró, inclinándose hacia él.
–Sentía que se estaba aprovechando del momento para fastidiarle y reírse de él, sin embargo, no cambio la expresión de su rostro.–
Haces tu trabajo. Te infiltrado en el lugar, los matas a todos y me traes la información.
— Sigue, soy todo oídos —indicó antes de sonreír con cierto aire juguetón, dándole un trago a su propio café sin cortar el contacto visual con el rubio—. ¿Y luego…?
Animó a continuar, alzando ambas cejas.
–Bufo ligeramente, pues sabía que lo estaba haciendo para molestarle. Regreso, tomando de nuevo el papel y comenzando a leerlo.–
Paso uno, buscar las armas y usar la ropa de protección que te di.
Paso dos. Viajar a la zona del mapa.
¿Más?
Alzó ambas cejas antes de mirar las instrucciones del rubio, metiéndole otro bocado a su tostada.
— ¿Me echas una mano? Te recuerdo que no soy un sabelotodo como tú, Greg.
@TheKilldozer_ mis sabanas con toda esa suciedad.
–No había terminando de decir aquello, cuando Frank le tomo de su pierna y jalo de el con tal fuerza que quedó en la pura orilla de la cama. Si su cara se había puesto antes roja, ahora fue mucho peor y más notorio. Se pudo notar +