En realidad le gustaba oírlo, especialmente cuando se ponía de malas.
— Dalo por hecho, pero… —dejó la taza de café un momento para dirigirse hasta el rubio, colocando su enorme figura al costado de este mismo—. ¿Qué gano a cambio?
Murmuró, inclinándose hacia él.
–Sentía que se estaba aprovechando del momento para fastidiarle y reírse de él, sin embargo, no cambio la expresión de su rostro.–
Haces tu trabajo. Te infiltrado en el lugar, los matas a todos y me traes la información.
— Sigue, soy todo oídos —indicó antes de sonreír con cierto aire juguetón, dándole un trago a su propio café sin cortar el contacto visual con el rubio—. ¿Y luego…?
Animó a continuar, alzando ambas cejas.
–Bufo ligeramente, pues sabía que lo estaba haciendo para molestarle. Regreso, tomando de nuevo el papel y comenzando a leerlo.–
Paso uno, buscar las armas y usar la ropa de protección que te di.
Paso dos. Viajar a la zona del mapa.
¿Más?
Alzó ambas cejas antes de mirar las instrucciones del rubio, metiéndole otro bocado a su tostada.
— ¿Me echas una mano? Te recuerdo que no soy un sabelotodo como tú, Greg.
@DrGregoryStark ( … ) su edad—. Bien, tomaré una ducha porque su alteza le tiene asco a un poco de sangre.
Inclinó entonces su figura sobre la impropia, colocando una de sus manos sobre una pierna del peliclaro y tirando de este hacia él, pegándole el culo al borde de la cama.
Volvió a ( … )
@DrGregoryStark ( … ) tomar las caderas del Stark, echándolo con cuidado encima del colchón, boca arriba y con Castle de pie frente a él.
— Le darás cinco estrellas al viaje, ¿no?
Sonrisa socarrona y todo.
@DrGregoryStark — Felicidades, te ganaste unas vacaciones con todo pagado a la cama —lo llevó con facilidad hasta la recámara, teniendo una de sus toscas manos colocada sobre la espalda baja del peliclaro mientras la otra empujaba la puerta para entrar—. Hora de aterrizar.
Volvió a ( … )
@DrGregoryStark Cuando el peliclaro no puso de su parte, el azabache lo tomó por las caderas con ambas manos para después elevarlo, cargándoselo al hombro sin apenas esfuerzo y así se lo llevó hasta la habitación.
— Ya sabes las reglas —mencionó—. Sin preguntas, Greg.