——— Rough night...
Lo suficiente como para, además de haber llegado a las tantas, haberse pasado más tiempo del planeado durmiendo lo más profundamente que su cerebro pudo.
——— ¿Qué hay de ti, mhm?
Donghyuck continuaría atenciones con cerezos, paseando por el costado de su cuello hasta marcarlo con un nuevo ósculo. Otro, dado en mandíbula y, finalmente, cuando testa foránea se hubo inclinado, arribó sobre pómulo con el más prolongado de todos.
—¿Qué ha pasado?
Fue un bajo y grave gruñido el que danzó entre las cuerdas vocales del británico, haciéndolas vibrar sutilmente.
Su musculatura, tensa, buscó relajarse ante el contacto mientras testa llegaba a reclinarse hacia atrás.
——— Hey...
Qué le ha pasado.
De hecho, no ha dejado margen a que una explicación oral se dé lugar, pues ya está depositando cálidos cerezos contra la piel de su nuca. Asimismo, desde atrás, brazos envuelven su marcada cintura y estrecha figura contra propio abdomen.
—Mhm.