@Liberfach0 No se como en España pasan estas cosas con los migrantes.
En mi País Panamá un comportamiento como estos de un migrantes o inmigrante tuviera un monumental problema.
@RobertoCarlo14 Observó a este niño y veo a mi hijo.
Amigo desde Panamá, con la fortaleza que te expresas, eres de otra liga, un campeón, eres todo un héroe.
Te deseo con todo mi corazón que salgas adelante y que Dios te siga dando la fortaleza que necesitas para encontrar a tu familia.
En el año 2014 tuve el privilegio de participar en el reto del cubo de agua helada como parte de una campaña muy especial: “Un Corazón para Joseph”, cuyo propósito era recaudar fondos para que Joseph González pudiera someterse a una compleja cirugía cardíaca en Minnesota, Estados Unidos.
Recuerdo que el 26 de septiembre de 2014, en un área al aire libre de Corporación Medcom, junto al camarógrafo José Casís, el colega Emilio Batista, el propio Joseph y su padre, cumplimos el reto y recibimos sobre nuestras cabezas un cubo de agua con hielo. En aquel momento sentí que ese sencillo gesto podía convertirse en un granito de arena más para alcanzar la meta de más de 500 mil dólares que se necesitaban para hacer posible aquella operación que representaba una esperanza de vida para Joseph.
La cirugía finalmente se realizó en el año 2015 y, gracias al esfuerzo de miles de panameños que se unieron a la causa, Joseph pudo seguir escribiendo su historia durante casi once años más.
Sin embargo, el pasado martes 30 de junio, Joseph falleció inesperadamente en la Ciudad de la Salud, apenas tres días antes de cumplir 22 años.
Hoy comparto esta noticia con un profundo dolor. El día que recibí la triste información no tuve la fortaleza para sentarme a escribir estas líneas. A veces hay noticias que, aun siendo periodista, cuestan demasiado contar.
Su familia me ha pedido expresar su más sincero agradecimiento al pueblo panameño. Cada aporte, cada oración, cada actividad y cada muestra de solidaridad hicieron posible que Joseph y sus seres queridos disfrutaran de casi 22 años de vida, tiempo que de otra manera quizás no habría sido posible.
Hasta el cielo, querido Joseph. Gracias por enseñarnos el valor de la esperanza, la fe y la solidaridad. Que Dios te reciba en su santa morada y conceda fortaleza y consuelo a tu familia.
Descansa en paz hermanito…