Esta mañana aparecieron $2.400 en mi cuenta de banco. No esperaba ninguna transferencia y, para ser sincero, me emocioné porque justo necesitaba el dinero. Unos 20 minutos después me escribió un desconocido: «Perdón, me equivoqué de cuenta. ¿Puedes devolverme los $2.400?». Me pasó un número de cuenta y todo parecía bastante lógico. Abrí la aplicación del banco y estaba a punto de enviarlos cuando recordé algo que había leído hace tiempo sobre transferencias “por error”. Cerré la aplicación y llamé directamente al banco. El asesor revisó el movimiento y me hizo una sola pregunta: «¿La cuenta a la que te piden devolver el dinero es la misma desde la que lo recibiste?». Miré el mensaje. No lo era. Entonces me dijo: «No envíes absolutamente nada». Y me explicó por qué...
Hoy me toca comunicar la triste noticia del fallecimiento del patriarca de nuestra familia. Mi padre Ramón Luis Rivera Rivera ha ido a morar con el Señor y a reencontrarse con nuestra querida madre. Se fue tranquilo y con la satisfacción del deber cumplido. Papi, gracias por tus consejos y por el gran legado que nos dejaste. ¡Te extrañaremos siempre!
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.
TOMORROW IS THE LUCKIEST DAY.