@__mementxmxri — Se avecinaba un cambio importante si el dios de los muertos se rebelaba en contra de los mismos dioses, forzando la mano de su madre como si le importara poco separarla de su hija.
Ese beso parecía ser todo cuanto importaba. —
@__mementxmxri > visita... Acuérdate de apagarlo rápido.
— Había cosas más peligrosas de ver, como el coqueteo entre ambos, pero decidió ignorar lo que no iba a cambiar.
Suficientemente se comportaba en el trabajo, profesional. —
@__mementxmxri — No iba a objetar después, aunque él no era muy de música.
Se ajustó las gafas con el pulgar, en un gesto torpe. Era llamativo como podía ser tan preciso en su trabajo y a la vez su gran corporalidad lo hacía no moverse de la manera más grácil. —
Si algún día recibieramos >
@__mementxmxri — La sentía tan delicada entre sus manos... Como una flor.
Su mano izquierda acarició su melena y quedó en su nuca, por encima de su pelo pero sujetando esta contra él. —
Entonces que arda, que arda todo.
Y que vengan los mismos dioses a reclamar lo que es mi derecho.
@__mementxmxri > olía en su melena, al abrazarla contra su cuerpo, y lo sentía en los latidos ajenos. Su propio infierno, repetido en bucle, le recordaban la fragilidad mortal y la falta de poder que tenía. —
¿Verías todo derrumbarse por mí?
@__mementxmxri Ambos.
— Había tanto poder en esa palabra... Y rabia. La de no poder disfrutar su felicidad completa. Había pérdida. Y dolor.
Y cansancio. Uno existencial, del que aceptaba la tortura eterna.
Tenía allí su propio paraíso al alcance de la mano y también su tormento.
Lo >
@__mementxmxri ¿Música?
— Acostumbrado a su seriedad hasta que ella había llegado a su vida, este tipo de cosas le seguían pareciendo curiosas. Pero asiente, incapaz de negarla nada. —
Lo que te facilite el trabajo es bienvenido.
@__mementxmxri No debo.
— Porque lo de poder era una lucha a valorar. —
Destruiría el mundo sin dudarlo por ti, pero no quiero que cargues tú con ello.