Dios mío, no tengo idea de lo que está pasando en mi vida en este momento, pero solo quiero darte gracias por estar conmigo en mis altos y mis bajos. Mi vida no siempre ha sido fácil pero hay algo que sé con certeza, nunca me has dejado solo. Eres mi todo.
Lo valgo todo, el tiempo, la energía, el esfuerzo, el amor, lo valgo y no lo tengo que justificar. Lo valgo hoy, lo valía ayer y lo voy a valer siempre.