GENEALOGÍA DE LO SOEZ
𝘊𝘜𝘈𝘕𝘋𝘖 𝘌𝘓 𝘐𝘕𝘚𝘜𝘓𝘛𝘖 𝘏𝘈𝘊𝘌 𝘌𝘓 𝘛𝘙𝘈𝘉𝘈𝘑𝘖 𝘘𝘜𝘌 𝘕𝘖 𝘗𝘜𝘋𝘖 𝘏𝘈𝘊𝘌𝘙 𝘌𝘓 𝘈𝘙𝘎𝘜𝘔𝘌𝘕𝘛𝘖
Una de las supersticiones más curiosas sobre la inteligencia consiste en suponer que vuelve necesariamente prudente, decente o dueño de sí mismo a quien la posee. Bastaría un paseo somero por la historia para abandonar semejante optimismo. Han existido hombres inteligentísimos que fueron tiranos, criminales, fanáticos, intrigantes y miserables. La inteligencia es una capacidad; la decencia pertenece a otro orden. Confundirlas obliga a una conclusión absurda: cada vez que una persona inteligente se comporta indignamente tendríamos que retirarle retrospectivamente la inteligencia para salvar nuestra definición.
Algo parecido ocurre con lo soez. El insulto no demuestra estupidez ni invalida automáticamente la razón de quien lo emplea. Un hombre puede tener razón y ser vulgar, del mismo modo que otro puede equivocarse empleando una prosa exquisita. Sería demasiado cómodo establecer una correspondencia entre las buenas maneras y la verdad.
La cuestión interesante está en otro sitio: ¿por qué aparece el insulto precisamente en determinados momentos de una discusión? ¿Qué función cumple cuando el argumento encuentra resistencia?
Hay insultos simplemente temperamentales. Hay personas que hablan así, culturas donde determinadas palabras han perdido buena parte de su carga y discusiones en las que una grosería cumple una función humorística. Esos casos interesan poco. Mucho más revelador es el instante en que el insulto sustituye una operación intelectual que ha fracasado.
Dos personas discuten. Una presenta un argumento. La otra responde. Quizá su respuesta sea mediocre, incompleta o incluso equivocada, pero contiene suficiente resistencia para impedir que el primero cierre la discusión como esperaba. Este podría examinarla, encontrar el error y demostrarlo, reconocer que una parte de su argumento era débil o admitir que necesita más pruebas. Pero hay una salida mucho más rápida: degradar al interlocutor.
El desplazamiento parece pequeño, pero cambia la naturaleza de la discusión. Ya no importa demostrar que lo dicho es falso. Importa demostrar que quien lo dijo es estúpido, ignorante, marginal, corrupto, ridículo, inculto, vendido o indigno de ser escuchado. El argumento encontró un obstáculo y el insulto recibe la misión de removerlo.
Ahí lo soez se vuelve intelectualmente revelador. La grosería no prueba que alguien haya perdido la razón, pero permite observar dónde dejó de resultarle suficiente la razón que tenía. El momento exacto del insulto puede señalar la frontera entre aquello que una persona consigue demostrar y lo que necesita imponer.
Existe además una dimensión jerárquica. Toda discusión contiene, aunque nadie lo admita, una pequeña lucha por la posición. Quien posee mayor cultura, mejor vocabulario, más experiencia o mayor rapidez mental puede acostumbrarse a ocupar naturalmente el lugar superior. Mientras el adversario permanece allí abajo, todo funciona. El problema surge cuando ese adversario, quizá menos preparado, consigue responder algo que obliga al otro a detenerse. Entonces ya no está en juego solamente una proposición. También está amenazada una jerarquía.
El insulto ofrece una restauración instantánea. No he conseguido demostrar que eres inferior, pero puedo tratarte como si lo fueras: burlarme de cómo hablas, de dónde vienes o de tu educación; convertir tu falta de refinamiento en prueba de que tus argumentos carecen de valor. En casos extremos, hasta despojarte simbólicamente de atributos humanos, animalizarte o reducirte a caricatura. La degradación verbal ocupa el lugar de la victoria argumental que no llegó.
Aquí aparece algo más oscuro que la mala educación: el resentimiento que produce descubrir que alguien a quien considerábamos inferior ha conseguido tocarnos. La herida resulta especialmente irritante porque
La botaron por informar...
"La afectada informó que el número de inmigrantes que habían cruzado era de 49.000 personas"
Moncloa destituye a la funcionaria que difundió la alerta del Departamento de Seguridad Nacional sobre Ceuta https://t.co/58ceJYt4YP via @ABCespana
@marypilih Que impresentable eres vieja de mierda. Solo sabes adular, transar en la sombra, putear y hablar guevonadas.
Cállate de una puta vez, chavista de mierda.
@DiazCanelB ¡Dios mío ya cállate de una puta vez viejo asqueroso de mierda!
Tu y tu revolución de mierda no es sino una pandilla de parásitos sociales.
@DiazCanelB Revolución de mierda que solo ha traído maldad y oscuridad a la nación cubana.
Solo saben hablar mierda.
Corruptos de mierda.
Psicópatas de mierda.
Deben estar entre rejas.
@SuperViiral Ese analfabeta está diciendo en voz alta y frente a todos que con la llegada de España los conquistados pasaron a tener "Una lengua con la que poderse comunicar".
Dios mío... La ignorancia y la xenofobia de ese imbécil son de espanto.
¡DIFUNDIR EN RECHAZO A LA CRUELDAD! La periodista Maryorin Méndez conversó con los familiares del preso político José Miguel Estrada a las afueras del Rodeo I. La denuncia que realizan es desgarradora: Yanín Pernía, pareja de Estrada y recluida en el INOF, ha sido víctima de brutales abusos sexuales por parte de aproximadamente 30 custodios, quienes utilizaron sus armas de reglamento y ejercieron violencia física y psicológica extrema.
El estado de salud física y mental de Yanín es crítico. Sus familiares claman por su excarcelación y por una justicia que parece no llegar.
Los derechos humanos no pueden ser pisoteados de esta manera en los centros de reclusión. ¡Basta de torturas y abusos contra las mujeres presas políticas!
En el "estado 51" vas a ver una película en el cine y te dicen q la función está retrasada por un bajón eléctrico. Cines Unidos de Galerías Ávila.
Este centro comercial es un cementerio de locales. Veo las películas acá porque es mi manera de apoyar a q no termine de desaparecer
Hace casi 10 años salí de Venezuela. En ese momento tenía dos años bañándome con tobo y no con regadera, en ese momento se iba la luz en Valencia, en racionamientos cada dos días, de 8 horas. Tenía varios bidones de agua amarilla y mal oliente, como reserva de agua en mi departamento, y almacenaba la comida que podía, debido a la escasez.
Han pasado, reitero, casi 10 años.
Hoy un familiar mío en valencia, vive lo mismo, solo que al menos si tiene comida. De resto todo igual.
10 años!
@JuanMed62854009@Psicovivir No, no. Es simplemente que el chavista es la encarnación de la bajeza y corrupción de la sociedad venezolana en todo sentido.
El chavismo es alta traición al país desde su génesis y tienen en su ser la destrucción de todo un país.