Llegó diciembre y obvio que nos pusimos regalones. Dale repost a este mensaje y al llegar a 15K seguidores vamos a sortear TRES cajitas aniversario con la nueva imagen de Once Once 😎
Este POLLO 🍗 MIEL MOSTAZA esta de locos 😎 es demasiiiadoo fácil de hacer y deliciosooo!!!
Creditos: danielgalvezrecetas (inst)
Solo tienes que usar un sartén 🍳 para hacer todo 🧑🍳
En la parte de abajo te dejo los ingredientes y las cantidades 👇
-3 filetes de pechuga de pollo
-1 taza de crema de leche
-1 cda de mostaza
-3 cdas de miel
-1/2 cebolla
-2 dientes de ajo
Cómo Utilizar La Indiferencia Para Mejorar Tu Vida
Si tu objetivo es hacerte rico para adquirir cosas innecesarias, este artículo no es para ti.
La vida es mucho más que dinero. Cuando mueras, no podrás llevarte nada de este mundo, ni siquiera tu flamante Tesla.
Por el contrario, si lo que quieres es llevar una vida feliz, digna y saludable que no implique hacerte rico como el Lobo de Wall Street a costa del resto del mundo, sigue leyendo ;-)
Primer paso: Elige bien un propósito de vida
El problema con los sueños es que no es fácil elegir el correcto.
Los sueños mal elegidos son como esas vacaciones con las que estabas tan ilusionado, y cuando llegaste a tu destino: el hotel no era como en las fotos, la playa estaba abarrotada, la ciudad sucia y todo era carísimo.
Así es como se siente un sueño mal elegido cuando lo cumples: como un fraude.
Pero, ¿Cómo hacer para que no nos pase esto?
Hay que cumplir la regla de la mano (la llamo así porque son cinco puntos, como los dedos de la mano :-)
Regla de la mano
1. Se te da bien.
2. Te apasiona.
3. Te permite vivir de ello.
4. Es bueno para ti.
5. Es bueno para los demás.
¿Por qué el propósito de tu vida tiene que cumplir estos puntos?
Porque si no eres bueno en ello, no podrás competir.
Porque si no te apasiona, no podrás dedicarte a ello a largo plazo ya que tarde o temprano te aburrirás y lo dejarás.
Porque si no te da dinero, no podrás dedicarle el tiempo necesario para convertirte en el mejor de tu sector.
Porque si no te hace feliz, no es bueno para ti. ¿De qué sirve el éxito si acabas enganchado a los antidepresivos?
Porque si no es bueno para la sociedad, acabarás en la cárcel, arruinado o bajo tierra :-)
El famoso escritor Robert Greene, recomienda que busques en tu infancia aquellas actividades en las que eras bueno y te hacían feliz.
Seguro que al hacerlo encuentras un propósito que cumpla la regla de la mano.
Segundo paso: Ya tengo el propósito. ¿Y ahora qué?
Una vez que tienes tu propósito de vida, el siguiente paso es cambiar lo que te dices a ti mismo para maximizar los resultados.
Puedes hacer lo que te propongas.
Y si crees que no puedes hacerlo, lee esto con atención porque es lo más importante que vas a leer hoy,
"Tu mente es como un algoritmo que se reprograma continuamente añadiendo información".
Por lo tanto si crees que no tienes la mentalidad adecuada para emprender tu propósito, empieza a consumir vídeos, libros, mentores y todo tipo de información que reprograme tu algoritmo.
Tercer paso: utiliza el superpoder de la indiferencia.
Una vez que tienes tu propósito de vida y la mentalidad adecuada, el juego se reduce a no distraerte de tu camino.
La indiferencia no es que no te importe nada. Es saber lo que te importa y apartarte del resto de distracciones.
Eres como un tirador deportivo que dispara una bala que pretende dar en el centro de una diana; tu objetivo prioritario es que nada te perturbe, que no te tiemble el pulso al disparar y que nada te desvíe.
Y no te equivoques, cualquier cambio en tu disparo, por pequeño que sea, te desviará del centro de tu diana.
Y aquí es donde entra en juego la gestión eficaz de la indiferencia para que nada te distraiga y desvíe tu tiro.
He aquí los tres tipos de indiferencia que debes practicar para acertar en tu diana.
1. Indiferencia mediática
Hazte un favor, apaga la televisión y evita todo lo que te reste poder e iniciativa.
Sé que el mundo es terrible. Pero no vas a cambiar nada lamentándote en tu sofá.
Y no te digo que olvides tu compromiso ético con el mundo.
Al contrario, te pido que hagas lo que nadie hace: ocuparte de tus asuntos y confiar en que todo el mundo es adulto y hace su trabajo.
Si nos dedicamos a mejorar el 1% cada día (cada uno en lo suyo), las cosas mejorarán.
2. Indiferencia social
Seré breve.
Hay que ser indiferente a las críticas.
También hay que ser indiferente a los halagos porque si caes en la autocomplacencia, te quedarás atrapado y perderás tu ventana de oportunidad.
¿Cuántas personas están a punto de alcanzar su sueño y, cuando consiguen un poco de fama o notoriedad, se desvían y fracasan?
No seas uno de ellos. Céntrate en tu meta. Y aléjate de las críticas, pero también de los cumplidos.
3. Indiferencia emocional
Tienes que olvidarte de tus supuestas deudas morales o emocionales.
A medida que tengas éxito, la gente te exigirá cosas: dinero, favores, tiempo y atención.
No cedas ante tus amigos y familiares.
La gente utiliza tu posición para condicionarte emocionalmente y obligarte a cumplir sus exigencias.
No puedes utilizar tu nuevo puesto para favorecer los caprichos de los demás cuando ni siquiera te permites hacerlo para ti mismo.
Un abrazo virtual
—Malafama1981
@OliverLaufer Hola me puedes orientar si eres tan amable que mi hijo quiere estudiar para piloto comercial donde seria mejor según tu visión que la respeto mucho gracias de antemano
@yummyridesvzla Eso es lo peor que han podido inventar es decir que los choferes ahora van a regalar su trabajo,por Diosss,tu regalas el tuyo acaso???no me jodas
@Leisatusexologa Yo si lo reviso esporádicamente pero lo hago y en mi caso no se trata de estar comoda o no sólo que pienso que uno no debe fiarse tanto tiempo porque he visto casos de que cuando más confiado estas te dan el zarpazo y ojo no me a sucedido al menos q yo sepa
@marissadr0228@fernandamdo Lloré de leer ésto el mio igual murió en casa,le conseguimos todo médio enfermeras que se turnaban oxígeno,peleó como un duro el doctor llegaba sorprendido porq pensaba que iba a fallecer y nos decía que estaba aferrado porque estábamos alli finalmente perdió la batalla