🔴 Tuvo que salir el exministro de Hacienda Mario Marcel a explicar el verdadero alcance de la norma de cumplimiento tributario para desmentir la idea de que se usaría para embargar a deudores del CAE.
🔴 En menos de 20 segundos, Marcel entregó más información veraz que el ministro Quiróz en tres meses.
🔴 Cuando los argumentos se caen con una explicación técnica básica, el problema no es la ley: es la campaña de desinformación.
@T13 La expectativa no es un acto divino.
Es el resultado de PROMESAS de campaña.
De esas dos frases, expectativa de la gente y estar conscientes, solo se puede concluir que están conscientes que MINTIERON, o están conscientes que NO SON COMPETENTES.
FAVORES CONCEDIDOS 🙏🏻Premios de consuelo y otros republipitutos.
Alfonso Silva — Embajador de Chile en China.
Francisco Chahuán — Embajador de Chile en México.
Juan Antonio Coloma Correa — Embajador de Chile en España.
Rodrigo Olsen — Embajador de Chile en Suecia.
Jorge Tarud — Embajador de Chile en Bélgica.
Luz Ebensperger — Embajadora de Chile en Uruguay.
Sofía Cid — Delegada presidencial en Atacama.
Víctor Pino — Delegado presidencial en Coquimbo.
Eduardo Cornejo — Coordinador de Unidades Regionales de Subdere.
Francisco Undurraga — Ministro de Cultura.
Frank Sauerbaum — Director de Migraciones.
Gustavo Benavente — Asesor en Cancillería.
José Miguel Castro — Embajador ante la OEA.
Andrés Jouannet — Subsecretario de Seguridad.
Cristián Daly Dagorret — Jefe de comunicaciones de la Subsecretaría de Prevención del Delito.
Felipe Donoso — Asesor en Hacienda.
Michel Cartes Zúñiga — Profesional en el Ministerio de la Mujer.
Juan Manuel Santa Cruz — Embajador ante la OCDE.
Ruth Hurtado — Jefa de departamento en Presidencia.
Pamela Rishmague — Jefa de departamento en Presidencia.
Pablo Mira — Subsecretario de Derechos Humanos.
Cristóbal García Ogaz — Encargado ministerial en Obras Públicas.
#Pitutocracia
@24HorasTVN Golborne no tiene mucha moral económica para opinar sobre codelco... formalizado por corrupción en caso Penta...sobreseido después de pagar una multa de 11 millones, un chiste.
A diferencia de la Cámara, donde hay algunos que negociaron pañales, en el Senado vamos a tener una discusión face to face. Tal como lo hemos dicho, la democracia cristiana no va a apoyar este proyecto porque no hay ninguna certeza de que efectivamente haya una recuperación económica. No la hay. La única certeza es que va a haber una rebaja importantísima al presupuesto público, con lo que se financian las instituciones públicas y el sistema de protección social en #Chile
Además, la rebaja del 3% ha sido brutal para los hospitales y para otras instituciones, sin ninguna duda. Si el gobierno no afloja lo que es el corazón del proyecto y se va por los costados, no hay mucho que conversar. Nosotros no vamos a apoyar este proyecto.
Ignorantemente dijiste "no voy a votar por un gobierno comunista", pero votaste por un gobierno de extrema derecha y pinochetista, que no sabe gobernar para la gente, sin experiencia y orientado totalmente a favorecer a los mas ricos de Chile.
Tu voto es el responsable del hundimiento de Chile, no vas a poder decir que votaste engañado (a) porque se sabía lo que iba a pasar si ganaba la extrema derecha. Daniel Matamala lo expone de manera brutal, honesta y sin anestesia.
Votaste por Kast? Eres responsable de lo que haga y siempre te lo voy a echar en cara, seas quién seas.
De los creadores de “Le bajaremos los impuestos a las empresas, más no a los empresarios
Llega la más tonta de todas, la salvadora de biblias
Chiara Barchiesi defendiendo los recortes en salud: "Afecta a hospitales, pero no afecta a ningún paciente"
Al parecer ya hubo reunión con los canales de TV, mientras varios panelistas están defendiendo a Kast, CHV altera descaradamente los gráficos.
Esta minuta tampoco los salvará del descalabro.
IGNORANCIA CON BANDA PRESIDENCIAL
El arte de gobernar sin saber y sin entender.
Manual práctico para extraviar la realidad. Cuando la ignorancia se vuelve política pública y la retórica reemplaza al conocimiento.
Hay declaraciones que revelan más que mil programas de gobierno. No por su profundidad, sino por su involuntaria transparencia. En el caso de José Antonio Kast, algunas de sus intervenciones públicas han logrado ese raro mérito: desnudar una relación problemática —por decirlo con elegancia— entre poder y conocimiento.
La célebre preocupación por los ríos que “botan agua al mar” no fue simplemente un lapsus. Fue, más bien, una metáfora perfecta. La idea de que el agua que llega al océano se “pierde” no sólo desconoce el ciclo hidrológico —ese pequeño detalle que sostiene la vida en el planeta—, sino que además evidencia una lógica utilitarista que mide la naturaleza en función de su rentabilidad inmediata. Como si el mar fuese un vertedero y no el corazón regulador del clima y la biodiversidad.
Pero el episodio no es aislado. En su reciente crítica a la ley de humedales urbanos, el problema vuelve a aparecer, esta vez con otro disfraz: el del pragmatismo mal entendido. La insinuación de que estos ecosistemas son obstáculos prescindibles para el desarrollo habitacional revela una comprensión precaria de su función. Los humedales no son caprichos ecológicos ni lujos de países ricos; son infraestructuras naturales que previenen inundaciones, filtran agua y sostienen vida. Eliminarlos para “ganar terreno” es, en rigor, hipotecar el futuro con una eficiencia digna de manual…
pero de errores.
A esto se suma un repertorio discursivo donde la evidencia científica parece negociable. Desde calificar la píldora del día después con categorías morales antes que médicas, hasta reinterpretar episodios históricos ampliamente documentados, el patrón se repite: cuando los hechos incomodan, se los reemplaza. No con mejores argumentos, sino con convicción. Y la convicción, cuando no está respaldada por conocimiento, suele ser apenas una forma sofisticada de ignorancia.
Lo verdaderamente preocupante no es el error puntual —errar es humano, incluso en política—, sino su sistematicidad. Un mandatario no está obligado a saberlo todo, pero sí a comprender los límites de su propio entendimiento y rodearse de quienes sí saben. Gobernar no es improvisar con certezas frágiles, sino tomar decisiones informadas en contextos complejos. La ignorancia, cuando se vuelve recurrente, deja de ser una debilidad personal para transformarse en un riesgo institucional.
Hay, además, un problema estético en todo esto. La política también es lenguaje, y el lenguaje construye realidad. Cuando las palabras pierden rigor, la confianza se erosiona. No basta con hablar fuerte o con seguridad; es necesario hablar con sentido. La credibilidad no se impone, se construye, y se construye —inevitablemente— sobre una base mínima de cultura, conocimiento y coherencia.
Quizás el mayor desacierto no esté en las frases mismas, sino en la convicción de que pueden sostenerse sin costo. Como si la realidad fuese opcional y el electorado, indulgente. Pero la realidad tiene una obstinación incómoda: insiste en existir, incluso cuando se la ignora.
En ese sentido, el problema no es que un presidente se equivoque. Es que parezca no notar la diferencia entre una opinión y un hecho. Y en política, esa diferencia —aunque algunos intenten diluirla— sigue siendo, afortunadamente, decisiva.
No puede dirigir un país quien no se documenta sobre lo que habla, quien cree que el aplauso fácil de quienes le rodean configura la aprobación de su sabiduría.
No puede gobernar quien cada día insiste en seguir dando un discurso de candidato, y menos ganar el respeto de un electorado que cada vez se distancia más, y cuya confusión y decepción terminarán en altas cifras de desaprobación, en esas recurrentes encuestas que dicen no mirar, pero que sabemos les quitan el sueño. @MisColumnas